Al menos 32 personas murieron y decenas resultaron heridas por el corrimiento de tierras ocasionado por las lluvias torrenciales caídas en los últimos días en el noreste de Indonesia, informaron ayer fuentes oficiales. Varias casas de la localidad de Manado, situada a 2.300 kilómetros de Yakarta, quedaron sepultadas ayer bajo una riada de lodo, agua y piedras.
Yan Supit, funcionario del departamento de Bienestar Social, indicó que los equipos de salvamento rescataron el martes diecisiete cadáveres, mientras que ayer han encontrado otros quince.
Según Supit, los expertos en rescate siguen buscando supervivientes, mientras que una decena de personas permanece en estado grave en dos hospitales de la ciudad.
El gobernador provincial, Sinyo Harry Sarundajang, advirtió que deben cesar las actividades de tala ilegal en las proximidades de la ciudad porque favorecen catástrofes naturales como la ocurrida ayer. El mes pasado, las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de varios ríos y corrimientos de tierras en la poblada isla de Java, que causaron la muerte de casi doscientas personas.
Por otra parte, el número de personas fallecidas en San Bernardo, la aldea filipina sepultada por un alud de tierra, alcanzó ayer la cifra de 107, mientras que 980 siguen desaparecidas, según informó del Consejo Coordinador de Desastres Nacionales. Del total de cadáveres encontrados 52 continúan sin ser identificados.
Supervivientes
Entre los desaparecidos figuran 246 estudiantes y 7 profesores, que se cree están sepultados en la Escuela Elemental de la barriada de Guinsaugon, de San Bernardo. Además, hay 560 supervivientes, 19 heridos, 1.645 personas acogidas en centros de evacuación y otros 15.000 damnificados que reciben atención de los autoridades locales.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, visitó ayer la zona afectada y habló con algunos de los afectados, a los que les prometió reconstruir esa zona del sur de la isla de Leyte, en el sureste de Filipinas.