Dmitry Piterman se somete hoy a un partido y a una protesta popular. En el campo, el presidente atenderá al juego del equipo, el Alavés, que asume la obligación de imponerse al Racing para aliviar sus penas. Pero antes, durante y después de la contienda, el máximo accionista recibirá de la hinchada o de parte de ella el primer tirón de orejas por sus constantes desmanes. Sin precedentes en el alavesismo, la jornada en Mendizorroza se presenta intensa y crispada. A las cuatro de la tarde, las peñas han convocado a una manifestación contra el presidente que partirá de la Virgen Blanca. Jamás se habían combinado hasta este extremo fútbol y movilización en torno a la entidad vitoriana.