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Lunes, 27 de febrero de 2006
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ÁLAVA
LLODIO/ Los cursos de Llodio para dejar de fumar logran un éxito del 63,3%
Un centenar de personas ha realizado la terapia en los últimos cuatro años. Se realiza un seguimiento a quienes abandonan el hábito durante un año
UNA PERSONA ofrece un chupa-chus a un fumador en una campaña contra el tabaco. / EL CORREO
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Los vecinos de Llodio tienen la oportunidad desde hace cuatro años de seguir cursos para dejar de fumar con garantías de éxito. Desde que se empezaron a impartir en 2002, han pasado por ellos 101 personas, de las que 64 han logrado abandonar el hábito. Para conseguirlo, han acudido a alguno de los cinco grupos de terapia que se han formado.

Entre los asistentes hay fumadores de todo tipo. Están quienes lo intentan por primera vez y quienes ya han pasado antes por esa situación. «Fui al curso porque volví a caer después de haberlo dejado cinco años, pero soy un fumador compulsivo. Recaí con un pitillo y a los pocos días ya estaba fumando otra vez dos paquetes, lo mismo que antes», explicó una las personas que ya han terminado la terapia.

El pasado año ha sido muy satisfactorio porque no ha habido ningún abandono. De las dieciocho personas que participaron en el curso, trece abandonaron la adicción, cuatro redujeron drásticamente el consumo y sólo una se mantiene en los mismos niveles.

El índice de éxito impulsa la celebración de nuevos cursos, como el que ha dado comienzo este mismo mes. Además, hay que tener en cuenta que la mitad de los fumadores que asistieron en 2005 consumía entre quince y veinte cigarrillos al día. Vicente Fernández, el especialista que dirige las sesiones explicó que «la mitad de los alumnos usan terapias de apoyo, como medicamentos, infusiones y parches de nicotina».

«Es gratificante»

Quienes han conseguido vencer el hábito, están convencidos de que no volverán a fumar nunca. «Además nos hacen un seguimiento durante un año después de haber terminado para ver si recaemos. Es muy gratificante», explicó un ya ex fumador.

Los asistentes valoran muy positivamente el curso, según reflejan las encuestas realizadas al finalizar las sesiones. Aprecian sobre todo que se celebren reuniones periódicas porque «nos sentimos apoyados», así como la información que recibimos «sobre los efectos del tabaco en el organismo».

La terapia ayuda también a conocer los motivos por los que se empieza a fumar y cuáles son las situaciones que pueden llevar a una recaída.



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