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Lunes, 27 de febrero de 2006
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ÁLAVA
El problema de triplicar la población en verano
Casas unifamiliares en Urrunaga. / NURIA GONZÁLEZ
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Los vecinos de algunos concejos de Álava pasan de vivir casi en familia durante la semana a multiplicar su población por dos y por tres los fines de semana o en verano. Los pueblos ganan en actividad y vida, pero también en necesidades, recuerda el presidente de la asociación de concejos alaveses ACOA, Javier Argote.

«Hay que mejorar el alumbrado, mantener más calles, garantizar el abastecimiento de agua, ampliar la recogida de basuras....», cita Argote. Estos gastos, se lamenta, tienen que afrontarlos las juntas administrativas y ayuntamientos sin que desde la Diputación, asegura, se den por aludidos.

Argote vuelve a realizar una reivindicación clásica de los núcleos rurales. Ahora, el reparto del Fondo de Financiación de Entidades Locales (Fofel) se hace, entre otras variables, en función de los habitantes. Como los moradores de las segundas residencias no figuran en los pueblos donde pasan sus ratos de ocio, no están contemplados en las ayudas, critica el presidente de los concejos «sin embargo, hay que darles los mismos servicios que a los que viven ahí todo el año». «Si en invierno viven diez y en verano veinte, esto supone un desfase para la economía de los concejos», denuncia.

Este año el Fofel dispone de una bolsa de 171 millones de euros junto a otros 3,4 millones a añadir gracias al acuerdo presupuestario del PP-PSE. Si no se producen cambios, el 97% de ese dinero irá a los ayuntamientos, un 1,8% a los 336 concejos y 1,2% a las cuadrillas. Argote propone un reparto basado en ayudas por casa y no por habitante. Además, plantea sacar a Vitoria de esa distribución «porque la distorsiona mucho».

Asimismo, Argote se muestra muy preocupado con los efectos de la nueva Ley del Suelo que deja en manos de los ayuntamiento el control urbanístico, «sin que cuenten para nada con nosotros, que somos los que tenemos que dar los servicios a las nuevas casas».



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