Dmitry Piterman volvió a estrellarse ayer en los juzgados. El Alavés deberá pagar al ex empleado Roberto Urbina una indemnización de 102.172 euros por «despido improcedente» y también los salarios atrasados desde noviembre de 2004, fecha de su obligada salida del club. En total, alrededor de 165.000 euros, es decir, más de 27 millones de las antiguas pesetas. La segunda opción para la entidad alavesista pasa por la «readmisión» y el abono únicamente de los salarios atrasados, según explica el fallo de la sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Vitoria.