Las empresas Sucesores de Pavón y Zikoitz comenzaron ayer las obras para cubrir las cuatro pistas de pádel, y el graderío adyacente, que se encuentran en las instalaciones deportivas de Mendizorroza. Los trabajos, siempre que las condiciones meteorológicas no dificulten su desarrollo, se prolongarán durante trece semanas y costarán 486.000 euros. Por lo tanto, las canchas permanecerán cerradas hasta finales de mayo o primeros de junio, fechas en las que se inaugurará la temporada veraniega en el complejo del Ayuntamiento.
De este modo, los alrededor de 2.000 usuarios de las pistas no podrán utilizarlas durante los próximes tres meses. Los datos que maneja el Departamento municipal de Deportes indican que al cabo de un año alcanzan los 120.000 alquileres. No en vano, el pádel es un deporte en plena expansión de practicantes.
Jesús Vázquez, director del departamento, explicó ayer a este periódico que la primera intención del Ayuntamiento había sido «cubrir las pistas de dos en dos con el fin de no cerrarlas todas». Sin embargo, «el plan de seguridad y las características de la obra» sugerían acometer las labores en las cuatro y vetar el pádel a los practicantes hasta la instalación completa de la cubierta.
«Se mueven columnas muy grandes y grúas que no aconsejaban que, por prudencia, se estuviese jugando en dos pistas mientras las obras se desarrollaban en las otras», indica Vázquez.
Árboles abstractos
Ramón Ruiz Cuevas es el arquitecto que ha diseñado la forma de proteger las canchas y gradas. La cubierta estará compuesta por «quince árboles abstractos metálicos de policarbonato de colores». Cada uno se parece al otro, pero ninguno es igual al anterior.
«La obra -prosigue Ruiz- está rodeada de árboles naturales cerca del monte del Pico y parecía mejor este diseño que la típica cubierta de madera que parece una nave industrial». Es decir, que el diseñador ha huido de un estilo similar al que tapa las pistas de tenis en el mismo complejo de Mendizorroza.
Una vez terminadas las labores, los jugadores no estarán dentro de una urna de cristal, sino que continuarán su actividad al aire libre. La cubierta sirve para aprovechar las pistas todo el año por cuanto resguarda a los practicantes de la lluvia, la nieve y el sol intenso.