El cierre al tráfico del tramo de la Avenida del Zadorra comprendido entre la rotonda de Abetxuko y la calle La Peña provocó ayer que Artapadura sufriera un «notable» incremento de su circulación. Esta calle se convirtió en la alternativa natural más cercana para miles de conductores que iban o volvían del polígono de Gamarra.
Portavoces municipales de Tráfico matizaron que el corte «no provocó grandes problemas» porque la arteria absorbió el exceso de vehículos al igual que lo hizo durante cuatro meses de 2005. En aquellas fechas se produjo un corte idéntico por la obra de renovación del deteriorado pavimento de la Avenida del Zadorra.
En esta ocasión el Ayuntamiento se ha visto obligado a cerrar la vía al tráfico por la instalación de un gran colector. La obra corresponde al proyecto de desdoblamiento de la tubería general que une la depuradora de Araca con Vitoria. Esto permitirá que la ciudad tenga una red alternativa si falla la canalización principal. En ese hipotético caso, la capital podría quedarse sin agua «durante días», explicó un portavoz de Amvisa. A cambio de asegurar el suministro, la zona de Arriaga sufrirá fuertes alteraciones de tráfico hasta junio, sobre todo a partir de abril.
Retenciones
Pese a que Artapadura aguantó el aumento del tránsito de vehículos, la calle Aguirrelanda sufrió varias retenciones en las horas punta, en las que miles de trabajadores entran y salen de las fábricas de Gamarra.
Varios agentes de la Policía Municipal acudieron a la zona para regular la circulación. «Pese a que ahí sí ha habido problemas, todo ha ido según lo previsto y a partir de ahora los conductores asimilarán el corte y buscarán alternativas», apuntaron fuentes de Tráfico.
El corte de la Avenida del Zadorra durará unos diez días. Después, la obra seguirá y será preciso impedir el tráfico durante un mes en el último tramo de la calle Aguirrelanda, el que conecta con esta última vía.