La celebración el próximo viernes del 30 aniversario de los sucesos del 3 de marzo ha provocado diversas iniciativas políticas destinadas a reconocer la memoria de las víctimas y solidarizarse con lo ocurrido.
En esta línea, el PNV anunció ayer que ha presentado una moción en las Juntas Generales en la que solicita que sea la Diputación la encargada de indemnizar a víctimas y familiares «en las mismas condiciones que establece la normativa de solidaridad con las víctimas del terrorismo», señaló la juntera nacionalista, María Jesús Aguirre.
Esta medida debería adoptarse en el caso de que «el gobierno central no presente antes del verano en el Congreso de los Diputados el proyecto de la futura ley de Recuperación de la Memoria Histórica, tal y como prometió el pasado miércoles», advirtió Aguirre. Una vez aprobada la nueva normativa en las Cortes, la Diputación «debería recuperar ese desembolso, ya que es un tema que compete al Estado», recalcó.
Parlamento vasco
No son las únicas actuaciones, ya que el tripartito formado por PNV, EA y EB ha presentado en el Parlamento vasco una proposición no de ley. En ella, condenan lo ocurrido y se solidarizan con los afectados, reconociéndoles su condición de víctimas del terrorismo.
Por ello, instan al Ejecutivo central a que reciban «idéntico tratamiento al que disponen otros ya acogidos a la Ley de 1999» y, en caso de que no fuera posible, «haya un justo reconocimiento y resarcimiento de las víctimas de la violencia institucional en aquellos sucesos».