El miembro de los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) Israel Torralba, detenido el pasado domingo en el barrio bilbaíno de Santutxu, ha negado ante la Ertzaintza cualquier relación con el atentado registrado el pasado 6 de febrero en Zaragoza, en el que falleció la esposa de un empresario y que fue reivindicado por la banda. En este sentido, el arrestado ha declarado que fue expulsado de la organización armada hace cuatro años por su indisciplina y por sus problemas con el alcohol y las drogas, hipótesis que ya barajaba la Policía.
La Ertzaintza, en colaboración con la Audiencia Nacional, está investigando la declaración del terrorista y, en un principio, no existen indicios concluyentes que le vinculen con el crimen de Zaragoza. Francisco Collel, el empresario cuya mujer fue asesinada al ser tiroteada por dos miembros de los GRAPO, ya aseguró en su día que la identificación de Torralba la había realizado con dificultad, por lo que la Policía le dio una fiabilidad del 60%. El empresario sí que reconoció con mayor certeza al grapo Juan García Martín.
Según las primeras pesquisas, Torralba llegó a Bilbao después de haber sido expulsado de la banda y se dedicó a trabajar en el sector de la hostelería. En la capital vizcaína residió en distintos pisos en los que se identificó con papeles falsos. El miembro del GRAPO llegó a utilizar tres documentos de identidad diferentes en sus distintas gestiones. Uno de estos carnés manipulados fue el que puso a la Ertzaintza sobre la pista del militante de la banda y permitió llegar hasta una vivienda de la calle Fica, en Santutxu, en la que residía. Las investigaciones se vieron favorecidas por el hecho de que en las últimas semanas se había difundido la foto de Torralba -quien desde hace años figura en la lista de los terroristas más buscados- en distintos medios de comunicación por su supuesta implicación en el crimen de Zaragoza.
En la casa de Santutxu fue arrestada también la novia del grapo, que continúa en dependencias policiales. La Policía vasca investiga si la mujer estaba al tanto de las actividades de Torralba -con lo que podría llegar a ser acusada de encubrimiento-, o bien ignoraba el pasado de su compañero. En la casa se descubrió un ordenador que está siendo examinado por los expertos de la Policía autónoma.
Según fuentes de la Ertzaintza, sí que existen indicios suficientes para vincularle con el asesinato del agente del Cuerpo Nacional de Policía Francisco Javier Sanz Morales, cometido en Madrid el 17 de noviembre de 2000. El grapo detenido cuenta con un total de 16 órdenes internacionales de búsqueda y captura por distintos delitos. Además del asesinato del policía, Torralba está imputado por un asalto frustrado a un furgón blindado en Leganés, otro ataque a un vehículo de transporte de fondos en Vigo -en el que murieron dos vigilantes- y varios atracos a entidades bancarias. Está previsto que el terrorista pase a disposición de la Audiencia Nacional entre hoy y mañana.
«Delitos graves»
El ministro de Interior, José Antonio Alonso, aseguró ayer que es necesario «dejar tiempo para que los investigadores actúen» en el caso de la detención de Torralba. «Lo importantes es que (el detenido) está acusado de delitos muy graves y ha sido detenido, con independencia de cuál sea su implicación exacta en estos momentos en los GRAPO». El máximo responsable de las FSE recordó que en los últimos años se ha detenido a siete miembros de esta banda, «lo que es importante, teniendo en cuenta el tamaño de los GRAPO, es una cantidad importante».