Un desfile militar y numerosos actos institucionales coparon ayer los fastos del trigésimo aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, la RASD. Durante el evento, que tuvo lugar en Tifariti, uno de los principales campamentos de la organización independentista en el sudoeste de Argelia, en las proximidades de Tinduf, el presidente de la RASD, Mohamed Abdelaziz, hizo un llamamiento a «la responsabilidad de España en el sufrimiento del pueblo saharaui», tachando de «vergonzosa» la retirada española en 1975 de la que fue su provincia.
Abdelaziz también denunció la represión que Marruecos continúa ejerciendo sobre «los territorios ocupados» y, ante una nutrida presencia de delegaciones procedentes de diversos países africanos, europeos y latinoamericanos, advirtió que «la situación gana en peligrosidad cada día» y que «el pueblo saharaui no se mantendrá indefinidamente con los brazos cruzados ante la intransigencia marroquí».
La celebración del aniversario de la RASD, estado reconocido por 80 países, tiene lugar en medio de un panorama de llegada de convoyes con ayuda. Hace un par de semanas fuertes lluvias originaron graves inundaciones que, según la Media Luna Roja, destruyeron de forma total o parcial las viviendas de 12.000 familias.