El presidente estadounidense, George W. Bush, ha llegado en la mañana de este miércoles a Afganistán, donde ha realizado una escala sorpresa antes de aterrizar en la India. En su discurso de bienvenida, el mandatario ha asegurado que Osama Bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda, "será llevado ante la justicia" y que su país sigue buscándolo a él y a sus "secuaces". Posteriormente se ha reunido con el presidente afgano, Hamid Karzai.
Precisamente ayer, Bush atribuyó a Bin Laden parte de su éxito electoral en noviembre de 2004 al reconocer que "si a Bin Laden no le gusta Bush como presidente, algo bueno tiene que tener Bush". Esto es lo que, a juicio del mandatario de Estados Unidos, debieron pensar los ciudadanos norteamericanos cuando, el viernes previo a las elecciones presidenciales de 2004, se emitió un vídeo del líder de la red terrorista Al-Qaeda.
En una entrevista realizada para la elaboración del libro Strategery, se preguntó a Bush si la emisión de las amenazas de Bin Laden y su crítica personal contra el líder republicano tuvo un impacto positivo o negativo para su campaña. "Creí que iba a ayudar", asegura Bush en el libro. Según el autor, así fue, y, citando encuestas, muestra cómo los americanos confíaron más en los republicanos que en los demócratas en materia de seguridad nacional.
Para el líder norteamericano la emisión del vídeo de Bin Laden sirivió para desarrollar numerosas especulaciones sobre lo que, asegura, fue "una interesante entrada" del enemigo en la campaña electoral. Bin Laden "recordó a la gente lo que se jugaba" y "reforzó un aspecto en el que Bush ganaba a Kerry", asegura.