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Miércoles, 1 de marzo de 2006
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CULTURA
JAVIER GURRUCHAGA CANTANTE Y ACTOR
«Nunca me he ido de mi tierra»
La Orquesta Mondragón regresa el 10 de marzo en el Kursaal donostiarra
REGRESO. Javier Gurruchaga, ayer en San Sebastián. / J. USOZ
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ROCK'N'ROLL CIRCUS
Grupo: La Orquesta Mondragón.Lugar: Auditorio Kursaal.

Fecha: 10 de marzo.

Entradas: 25, 20, 16, 12 y 10 euros

Venta: en Telekutxa, Servikutxa, www.kutxa.net, www.fundacionkursaal.com y la taquilla del Kursaal los días del concierto.

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Después de treinta años al frente de la Orquesta Mondragón, Javier Gurruchaga aún se muestra repleto de energía y buena locura. La banda se presentará el próximo 10 de marzo en el Kursaal para ofrecer un gran concierto en el que mezclará, a lo largo de dos horas, los ingredientes habituales: circo y rock & roll. Su objetivo, convertir el cubo grande de Moneo en «un gran pabellón psiquiátrico». Para conseguirlo, la Mondragón recuperará a Popocho que, una vez más, ejercerá de Buster Keaton.

-¿Por qué 'Rock'n'Roll Circus', un título con reminiscencias de los Stones, Lennon y Eric Clapton?

-Hicimos un disco doble hace 21 años con ese guiño stoniano. Era un título universal. Resume lo que venimos haciendo desde nuestra primera actuación en el colegio de los Ángeles: rock, circo, parodia y carnaval. Son dos horas de concierto, de canciones, de homenajes al cine, al circo, a los freaks, a Lon Chaney, a Tod Browning... Es nuestra cultura. Incluso teníamos el bombero torero, que mi aita me llevaba a ver a la plaza de El Chofre.

-La Orquesta Mondragón se creó a la vuelta del concierto que los Rolling Stones ofrecieron en Barcelona en 1976. ¿Pensaba entonces que iba a rivalizar en longevidad con la banda de Jagger?

-Quince días después de ese concierto, el 30 de junio de 1976, hicimos nuestra primera actuación en el colegio de los Ángeles. Cualquiera que vea a los Stones por primera vez, quiere cantar y subirse a su escenario. Caetano Veloso decía que le gustaban más los Beatles, pero cuando veías a los Rolling, entendías que Mick Jagger es una estrella única, como Sinatra o Elvis.

-Su primer disco, 'Muñeca hinchable', estaba lleno de letras de Eduardo Haro Ibars, recuperado recientemente en una biografía.

-Recuerdo que quería parecerse a su padre (Eduardo Haro Tecglen). Era una especie de Edgar Allan Poe, contundente, radical, maravilloso y genial. Te hacía una letra en poco tiempo. He trabajado con otros letristas, como Joaquín Sabina, que preferían trabajar en su casa. Eduardo te escribía la letra 'in situ', incluso en pensiones baratas de Madrid. Eduardo dio cierto contenido a la Orquesta, nos faltaba el guión y él nos lo dio.

Con Popocho

-Recupera a Popocho para este concierto en San Sebastián.

-Popocho ha estado un poco delicado, quería cuidarse más, pero ya lo recuperé para 'La Cucaracha Express' en televisión y para algunos conciertos clave, como cuando fuimos el año pasado a actuar a Moscú, donde gustamos mucho. En México también hemos estado, en un concierto benéfico contra la violencia de género en Ciudad Juárez. Ahora está en un momento estupendo, y hará su gran guiño a Harpo y a Buster Keaton.

-A su juicio, ¿cuál ha sido el momento más feliz de la Orquesta Mondragón?

-Hubo etapas muy buenas, incluso cuando no teníamos ningún disco publicado. Recuerdo cuando actuamos en el Peine de los Vientos, delante de la familia Chillida; también en la playa de Lekeitio, con todo el mundo colocado, como si fuera la isla de Wight; nuestro segundo concierto, en Marianistas, en donde ya empezamos a parodiar a los Blues Brothers. Más tarde, en la Barceloneta, actuamos para más de 100.000 personas. Hubo muchos conciertos. Los principios son impresionantes. Luego, como en todo trabajo, entra la rutina, pero bueno...

-En 1990, publicó un disco en solitario titulado 'Música para camaleones'. Estará encantado con esta moda de Truman Capote, ¿no?

-Lo veo estupendo. Recomiendo a la gente que la vea en versión original, porque el doblaje es terrorífico y parece la jaula de las locas. Me he leído todos los libros de Capote y pienso que es un buen momento para recuperarlo. Sería bueno leerle y no quedarnos sólo en su lado fetichista, amarillo, que es por donde va la película. ¿Qué escritor no es vanidoso o un poco trepa?

-¿Qué estaba haciendo el 23-F?

-Estaba en una radio promocionando 'Bon Voyage', el disco más exitoso de mi carrera. Nos enteramos del intento de golpe de Estado y nos quedamos helados. Para unos jóvenes irreverentes hubiera supuesto la censura o algo peor. Acojonados. Otra vez una situación fascista, cuando apenas habíamos salido de la anterior.

Un musical de Melville

-¿Es el regreso del hijo pródigo?

- Bueno, en realidad nunca me he ido de aquí. De hecho, tengo aquí a mis aitas, y voy y vengo continuamente. He venido con musicales. Nadie es profeta en su tierra. Yo he intentado divertir y entretener.

-En el futuro, ¿se decantará por la música o por el cine?

-He hecho treinta y tantas películas, tengo dos nominaciones a los Goya, tengo proyectos para hacer un musical y para llevar al teatro 'Bartlebly el escribiente', de Herman Melville... el entretenimiento, todo menos volver al banco, que fue terrible, pero no tenía más remedio con catorce años.



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