La inesperada marcha de Florentino Pérez ha sumido al Real Madrid en una profunda crisis institucional y deportiva. La dimisión del empresario fue recibida con disparidad de criterios en la plantilla, de la que recibió el respaldo de algunos jugadores y la indiferencia de otros. Su vicepresidente Fernando Fernández Tapias fue claro y contundente y se mostró partidario de convocar elecciones. Se trataría, en su opinión, de la medida «más sensata» para reconducir la nave madridista. Pero también habría otra, que parece casi imposible. «Aún confío en convencerle (a Florentino) para que vuelva».
Como casi nadie apuesta por esta última opción, sólo queda la de aguardar a la toma de posesión del nuevo presidente, Fernando Martín, que debe llevar a cabo a partir de ahora la limpieza del vestuario reclamada por socios y aficionados. Martín es el hombre duro de la junta y no le temblará la mano para adoptar decisiones drásticas. Sin embargo, al nuevo presidente blanco, amigo íntimo de Florentino pero también principal opositor en su directiva, se le presenta una difícil misión ante los largos contratos y caros finiquitos de los 'galácticos'. Aunque no cuente con el apoyo absoluto de sus directivos, está preparado para renovar un equipo que cierra un ciclo y que Florentino fue incapaz de manejar por haber consentido demasiado a sus futbolistas, por haberlos «maleducado», como él mismo admitió el pasado lunes.
«Donde me meto es para mandar», aseguró recientemente Fernando Martín. El flamante máximo dirigente de la 'casa blanca' también es partidario de fichar a los mejores jugadores del mundo, entre ellos Thierry Henry. Pero en su caso, complementados desde el principio de su mandato con canteranos y futbolistas sacrificados pertenecientes a la llamada 'clase media'. En su plantilla no caben jugadores no comprometidos.
Hora de despedidas
Ronaldo y Roberto Carlos están pues todavía más cerca de la despedida. El lateral brasileño incluso fue criticado ayer públicamente por el vicepresidente Fernando Fernández Tapias. «Lo que ha dicho Roberto Carlos es muy fuerte», sentenció el empresario después de que el defensa reaccionase la noche del lunes con indiferencia ante la marcha de Florentino. «A mí me da igual. No es mi problema», dijo Roberto Carlos. Aunque acaba contrato en 2007, se marchará a final de temporada, al igual que Ronaldo -termina en 2008-, quien ya ha preparado su salida con sus quejas a la afición y su posterior enfrentamiento con Raúl. Un sector de la afición acusa ahora al capitán de ser el gran culpable de los males del Madrid. Raúl, en las últimas horas objeto de durísimas críticas, firmó su renovación hasta 2010, con un sueldo de seis millones de euros limpios al año, y terminaría su compromiso con 33 años.
Roberto Carlos se garantizó con su renovación cinco millones por temporada hasta los 34 años y Ronaldo seis millones anuales hasta los 32. Al nuevo presidente le corresponde negociar de inmediato sus traspasos, aunque no serán las únicas bajas. Helguera, Míchel Salgado, Gravesen, Pablo García, Raúl Bravo, Diogo y Cassano también están en la 'lista negra'. Salvo Raúl Bravo, que acaba esta temporada, el resto está vinculado al Madrid al menos hasta 2008. Zidane es uno de los 12 fichajes de la 'era Florentino' que continúa en el club, y aunque termina su contrato en 2007, probablemente adelantará su retirada y abandonará tras el Mundial de Alemania.
Un modelo deportivo
El reto de Fernando Martín también será encontrar un modelo deportivo inexistente desde la marcha de Vicente del Bosque. Con Florentino Pérez han pasado por la dirección deportiva Jorge Valdano, Emilio Butragueño, Arrigo Sacchi y Benito Floro, y el Madrid está próximo a culminar su tercer año consecutivo sin títulos, lo que no ocurría en el club desde hace más de medio siglo (1954). El día de su presentación como nuevo director de fútbol hace dos meses Floro vinculó su futuro a la continuidad de Florentino, y su cargo está ahora en entredicho. Al igual que el de Butragueño, a quien se consideraba el 'heredero' del presidente.