Raúl González, capitán del Real Madrid, se apuntó ayer a la lista de quienes han reconocido que la dimisión de Florentino Pérez les sorprendió. El jugador blanco agradeció al ex presidente «las grandes cosas que ha hecho» por el madridismo y afirmó que «deja el club en mejor estado que cuando llegó». El internacional pidió dirigirse a los medios de comunicación para hablar en nombre de la plantilla.
Así, ante 125 representantes de la Prensa, con quince cámaras televisivas y doce fotógrafos, compareció ataviado con el chándal del Real Madrid . «Hay que darle las gracias a Florentino por todo lo que ha hecho por el Real Madrid en seis años como presidente. Pasa a la historia del club, por ejemplo, por esta ciudad deportiva que ha levantado y por dejar al club en mejor estado que cuando llegó. Nadie esperábamos lo que ocurrió en el día de ayer -por el lunes-. Tuve la oportunidad de hablar con el presidente diez minutos antes de que diese la rueda de prensa y estaba convencido de que era la mejor solución, el revulsivo para que todo funcione. Lo único que podemos hacer es seguir peleando en tres meses de competición por los objetivos que tenemos a corto plazo».
Antes de que el capitán 'merengue' ofreciera la impresión de la plantilla, los aficionados presentes en el entrenamiento del equipo -la mayoría de ellos procedentes de una escuela de fútbol de Toledo- pasaron en cuestión de minutos de los aplausos al enojo. Su enfado llegó cuando el técnico López Caro prolongó la sesión de trabajo con un partido a mitad de campo, en la zona más alejada de la grada a la que pueden acceder los seguidores madridistas.
Fue el momento en el que se escucharon con claridad gritos e insultos a los jugadores y la petición a López Caro de que los trate con mano dura. «Sinvergüenzas, vividores, mujeriegos, peseteros. Entrenador, ponles a picar en las obras. Dales un pico y una pala, que vean lo que es trabajar de verdad», se escuchó.