Las penas nunca vienen solas. Si el domingo fue Gaizka Iriarte el que se tuvo que retirar del partido antes de tiempo por culpa de un fuerte golpe en el tobillo derecho, anteayer fue el centrocampista Pitu el que abandonó precipitadamente la primera sesión de entrenamientos de la semana. Dos lesiones importantes ya que al menos ambos jugadores estarán tres semanas inactivos.
Gaizka Iriarte sufre un esguince del ligamento interno del tobillo derecho. Los servicios médicos le han diagnosticado al menos tres semanas de baja, por lo que Carazo deberá prescindir de un futbolista que desde que fichó por el conjunto rojiblanco el último día del mercado de invierno se ganó un puesto en el once titular. Ahora el técnico riojano deberá buscarle un sustituto de garantías. Son varias las opciones que baraja. El domingo, puso a Arrieta en su lugar cuando éste se lesionó, y dejó la punta para Fúriga. Sin embargo ésta no parece que vaya a ser la decisión final. Fue algo puntual.
Abasolo se postula como el candidato más natural para este puesto, sin embargo, el rendimiento del jugador vasco durante noventa minutos aún está por demostrar. Así que la opción de Jordi o Del Puente cambiados de banda también es un opción razonable. A partir de mañana, que regresa el equipo a la actividad, se verá qué prefiere el técnico.
Pitu, por su parte, vuelve a estar tocado por la mala fortuna. Ayer sufrió un golpe en la suave sesión de cada lunes y su consecuencia fue importante: rotura de uno de los dedos de su pie derecho. Es decir, tres o cuatro semanas de baja. En el medio, Carazo tiene muchas más opciones para suplir esta baja por lesión.