La dirección de Gamesa ha suavizado el ajuste salarial que pedía hasta hace un mes a los 350 empleados de la planta de Miñano (Álava), la principal factoría de su sector aeronáutico. Exigía la congelación de sueldos, pero ahora ofrece actualizarlos en la cuantía que marque el IPC. Además no vincula su oferta a su plan de recortar plantilla. Desvincula el futuro convenio de los despidos -140 ,según su último plan- y aplaza la aplicación de éstos a otro momento, sin concretar fechas.
Un representante de ELA Miñano indicó, al revelar esta nueva postura de la compañía, que el comité ha aceptado negociarla, ya que tampoco está condicionada a un aumento de la jornada. Los directivos han optado por congelarla en las 1.569 horas anuales efectivas actuales tras reclamar durante meses que era necesarios elevarlas. Su última propuesta exigía que cada empleado trabajara de 9 a 14 horas más por año.
La única discusión pendiente para llegar a un preacuerdo del convenio es la base de aplicación de la actualización salarial al IPC. Los representantes sindicales indican que la industria sólo considera la parte fija de la nómina, pero excluye las primas y otras partes variables.
Un eventual acuerdo con estas características sería más favorable, en términos de retribución por hora, que los que se firmaron el año pasado en Fuasa y Moasa, las otras dos instalaciones alavesas de Gamesa. En ellas se pactó un aumento de trabajo de nueve días. Sin embargo, en éstas tienen una garantía de mantenimiento del empleo -en torno a 300 entre ambas-, mientras que en Miñano seguiría pendiente un recorte de plantilla.