La juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios ha dejado hoy en libertad al joven detenido ayer por la Guardia Civil en el barrio bilbaíno de Rekalde por su presunta implicación en el ataque en el 2000 contra una garita de vigilancia que hasta hace unos años tenía el citado cuerpo en la Ribera de Deusto de Bilbao.
Según informaron fuentes jurídicas, la juez, a instancias del fiscal Juan Antonio García-Jabaloy, decidió dejar en libertad al joven, Gorka Ribadulla, tras tomarle declaración, pero con la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio.
Durante el interrogatorio, que se prolongó unos 30 minutos, el detenido, que compareció incomunicado (asistido por un abogado de oficio), negó todos los hechos que se le imputan y tampoco ratificó la declaración que prestó ante la Guardia Civil durante su arresto.
Pruebas de ADN
En su declaración a los agentes que le detuvieron, el joven admitió haber estado en las inmediaciones del puerto de Bilbao, el lugar en el que se produjo el ataque que se le atribuye, el día en que se cometió.
La detención de Ribadulla se produjo, según informaron fuentes de la investigación tras el arresto, en base a unas pruebas de ADN que podrían vincularle con el ataque, que ocurrió el 26 de marzo del 2000 cuando una veintena de encapuchados lanzó unos cuarenta cócteles molotov contra la garita de la Guardia Civil que estaba situada en la entrada a la zona portuaria de Zorrozaurre.