El Departamento de Interior del Gobierno vasco avisó al alcalde de Santurtzi, el socialista Javier Cruz, de que podía cometer un delito de apología del terrorismo si cedía cualquier local municipal para celebrar el homenaje al etarra fallecido en la cárcel de Cuenca. En un primer momento, los familiares y allegados tenían previsto organizar un acto en memoria de Igor Angulo en la Sala Kresala, de titularidad pública.
El pasado lunes -horas después de conocerse la muerte- una asociación cultural muy conocida en Santurtzi alquiló durante dos días el citado recinto con la excusa de desarrollar un festival sobre los 'Carnavales de Euskal Herria'. El Consistorio dio el visto bueno a esta petición. Sin embargo, a mediodía de ayer, la asociación Askatasuna informaba de que el cuerpo de Angulo quedaría instalado en la Kresala hasta mañana viernes.
Poco después, a las 13.17 horas, el ayuntamiento de la villa marinera recibía un fax de la Ertzaintza, firmado por Jon Uriarte, director de la Policía autónoma, en el que se informaba de que se tenía constancia, «a través de los medios de comunicación», de que la Sala Kresala no iba a ser utilizada para festejar los Carnavales -que en Santurtzi se celebran este próximo fin de semana-, sino para homenajear al etarra muerto. De ser así, informaba el mando de la Ertzaintza a Cruz, se estaría cometiendo un delito de apología del terrorismo.
A partir de ese momento se inició un intercambio de llamadas entre el alcalde, la Delegación de Gobierno y la Ertzaintza. Una vez confirmado el verdadero destino de la Kresala, Cruz, según señaló ayer a este periódico el propio edil, se puso en contacto con la asociación que había realizado la reserva para informarles de la imposibilidad de celebrar allí el homenaje. Los organizadores pidieron, en su lugar, otros locales municipales como el Salón de Plenos del Ayuntamiento o la Casa Torre de la localidad. Todas las peticiones fueron rechazadas. Asimismo, también se les comunicó que no podrían hacer el acto por Angulo en la calle. Cruz también negó que el Consistorio hubiese cedido megafonía municipal.