La unidad antiterrorista tiene un precio: que cambie el otro. Gobierno y oposición condicionaron la recuperación del consenso a que modifiquen sus respectivas estrategias contra ETA. La vicepresidenta primera emplazó a los populares a corregir su política porque en caso contrario «no iremos juntos a ningún sitio». El portavoz del PP en el Congreso contraatacó: «si no rectifican no nos pueden pedir que les apoyemos en un proceso de paz».
María Teresa Fernández de la Vega y Eduardo Zaplana mantuvieron un áspero enfrentamiento en la sesión de control parlamentario al Gobierno, en la que la vicepresidenta acusó al PP de tener «una falta de memoria» en materia antiterrorista y de atención a las víctimas «sólo comparable con su falta de escrúpulos».
La 'número dos' del Ejecutivo afirmó que el partido opositor «falta a la verdad» en sus acusaciones porque «no hay cambios» en la lucha contra ETA, «no hay negociación». La vicepresidenta enlazó la crítica sectorial, las posiciones del PP contra el terrorismo, con la general, la estrategia de oposición. Fernández de la Vega señaló que «la divisa» de la política popular es «cuanto peor, mejor» y para conseguirlo no dudan en «emborronar y embarrar» todo ya que su máxima es que con tal de dejar «ciego» al Gobierno están dispuestos a «quedarse tuertos».
Zaplana encrespó los ánimos socialistas cuando a propósito de la lucha antiterrorista reclamó al Gobierno que se deje de «música celestial», llame «asesinos a los asesinos» y reconozca que el final de la violencia debe tener «un perdedor que se llama ETA».
Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, afirmó que los dos años de gestión del Ejecutivo han traído «pesimismo y falta de confianza en el futuro político y económico» de España porque lo hace «mal».