Los cicloturistas, los senderistas y los nostálgicos del viejo ferrocarril vasco-navarro que enlazaba Bergara con Estella a través de Vitoria podrán disfrutar desde esta primavera de 16,5 nuevos kilómetros de esa singular ruta verde. El Departamento de Medio Ambiente de la Diputación alavesa da los últimos retoques al tramo alternativo al túnel de Laminoria y al que conduce desde Antoñana a la localidad de Murieta, en la frontera con Navarra. Con su puesta en marcha serán ya 50 los kilómetros recorribles en la provincia siguiendo la estela del que fue un medio de comunicación clave entre 1927 y 1967.
El antiguo trazado del vasco navarro -en cuya recuperación trabajan la institución foral, la mancomunidad navarra de Montejurra y el Ministerio de Medio Ambiente- tiene 140 kilómetros, de los que 63,5 atraviesan Álava. En este territorio histórico la vía pasa por algunos de los rincones «más hermosos y de mayor riqueza paisajística» como los robledales isla de La Llanada o la sierra de Elgea, recordó ayer la diputada Marta Alaña, que compareció en las Juntas para responder a preguntas de EA.
Álava comenzó a trabajar en esta gran ruta verde en 1992, cuando se abrieron los primeros cuatro kilómetros entre Vitoria y Retana. En 1997, podían seguirse los pasos de las legendarias locomotoras hasta Arlabán; y en 1999, se estrenó el tramo desde Otazu hasta el Santuario de Estíbaliz.
A partir de ese año, explicó Alaña, el proyecto entró en una fase más complicada, «ya que muchos de los terrenos que necesitábamos estaban en manos de Feve (Ferrocarriles de Vía Estrecha), particulares o ocupados por diferentes estructuras», relató. Tras llegar a acuerdos de compra de suelo, en 2001 se retomaron los trabajos y dos años después se sumaba a este recorrido turístico la vía entre Andollu y el túnel de Laminoria.
«Demasiado largo»
Las obras se pararon en la boca sur de este pasadizo de dos kilómetros, «demasiado largo» para los paseantes, y además en un grave estado de deterioro, apuntó la titular de Medio Ambiente.
Al final, se resolvió habilitar una ruta alternativa por el puerto de Guereñu hasta la ermita de Santo Toribio que se abrirá al público a lo largo de esta primavera. En las mismas fechas se cortará la cinta del camino que conduce a la frontera con Navarra (Murieta) desde Antoñana.
Para que la ruta verde del vasco-navarro tenga continuidad en toda la provincia faltarán tan sólo el enlace de Vitoria con Otazu, una mejora de la conexión de Gauna y los diez kilómetros que separan la ermita de Santo Toribio (en Alecha) de la villa amurallada de Antoñana.
De manera paralela Medio Ambiente dispone de una bolsa de 300.000 euros para diversos programas relacionados con este proyecto, como el diseño de un plan de gestión, la creación de nuevas áreas de descanso, la mejora de algunos caminos o la creación de una página web.