Imanol Arias pretende «tunear el alma del espectador» con 'La semana que viene (sin falta)', «un concepto que no sólo tiene que ver con los coches: está relacionado con el concepto cambiar, remodelar la vida y el corazón de las personas». El mundillo del 'tuning' encuentra por primera vez reflejo en un largometraje gracias a la profesión del protagonista, el dueño de un garaje de barrio ahogado por las facturas y padre de un 'hacker' de catorce años. Tan sólo el compromiso hacia sus empleados le impide vender el taller a una inmobiliaria que quiere dar el pelotazo urbanístico en el barrio.
'La semana que viene' es el tercer largometraje de Josetxo San Mateo ('Báilame el agua', 'Diario de una becaria'), un director cuya vida daría para una película: nació en los míticas estudios CEA madrileños en brazos de Sara Montiel y con siete años era doble de acción de Joselito. Ayudante de dirección de los mejores cineastas españoles, San Mateo firma esta versión de la comedia francesa 'Mi pequeño negocio' (1999) que transcurre a ritmo de 'hip-hop' y se inscribe en el fértil género de la comedia social, que tan bien han cultivado los británicos. Una curiosidad: en la banda sonora figura Free Game, el grupo del hijo del actor, Jon Arias.
«En la vida, los marrones unen mucho. Ese es el tema principal de la película», defiende el director, que rodea a Imanol Arias de actores jóvenes como Bárbara de Lema y Roberto San Martín. A diferencia del filme francés, San Mateo vio la necesidad de introducir personajes extranjeros en el Madrid multirracial: un amante cubano, un albañil polaco, un argentino estafador