La temporada ciclista de aficionados dará este fin de semana su pistoletazo de salida, tras el aperitivo de Soraluze hace siete días, con la disputa de la Clásica de Aiztondo, prueba perteneciente a la Copa de España. Este año está marcado por las pocas variaciones en los distintos conjuntos y por la escasez de corredores que hayan dado el salto al campo profesional, con lo que los puntas de lanza de cada equipo ya se conocen de sobra. Esta situación contrasta con temporadas anteriores, en las que las caras cambiaban considerablemente en el invierno. 2006 será el segundo año después de la implantación del Pro Tour y las escuadras lo siguen notando puesto que cada vez las plantillas son más reducidas y los saltos al profesionalismo son menores. 15 equipos son los que tomarán parte en el calendario vasco, dos menos que la temporada anterior y cuatro menos que en 2004.
El atractivo del calendario será una vez más sacar el máximo número de corredores a relucir para que los vean los equipos profesionales. En este aspecto destaca el Seguros Bilbao, que en su primera temporada arrasó en el Lehendakari e hizo posible que Unai Uribarri e Iban Iriondo firmaran por el Euskaltel-Euskadi. Entre las bajas más importantes cabe mencionar la de Amets Txurruka, que completó una gran temporada en 2005 y sólo una lesión le impidió estar disputando hasta el final la general del Euskaldun a Fran Gutiérrez. Otro de los destacados del año anterior que ya no se dejará ver más por las carreteras vascas será el argentino Luis Alejandro Moyano, que colgará la bicicleta después de no haber fructificado las negociaciones con el Barbot y algún equipo portugués.
Entre los que van a estar luchando por todas las carreras destaca el ex profesional Francisco Gutiérrez, del Baqué, que la campaña pasada dio todo un recital y demostró a las claras que tiene un hueco más arriba. Sin embargo seguirá luchando en el campo aficionado para engrosar su palmarés. También le acompañará Unai Elorriaga, en las filas del Alfus, como uno de los veteranos de la categoría.
El Azysa mantiene el equipo en el campo aficionado pero ahora tiene un proyecto superior con la escuadra Atom, con lo que los líderes del conjunto navarro han dado un salto de calidad. David Pérez ha logrado al fin dar el paso después de varios intentos, también le seguirán en este proyecto Gaizka Lasa y Mikel Elgezabal entre otros. Ahora el Azysa seguirá sacando nuevos valores de la cantera navarra que puedan suplir con calidad la magnífica temporada realizada el año pasado por sus antecesores.
Una de las dudas que quedó en el final del pasado año era la continuidad del Gráficas Ona debido a la falta de sponsors. Sin embargo el buen hacer de Manuel Azcona, su director, hizo posible la búsqueda de patrocinadores y el equipo seguirá corriendo esta campaña bajo el nombre de Lizarte.
El ciclismo guipuzcoano seguirá escalando puestos en el pelotón aficionado de la mano del Debabarrena. La intención es que no se note la baja de Txurruka. Para ello trabajarán Igor Romero, Iñigo Lariz y Ander Urizar como puntas de lanza.
Complicada misión
Esta temporada puede resultar un año de transición y de consolidación para los ciclistas punteros y para pelearse por alcanzar un puesto en equipos de mayor categoría. Será complicado repetir el éxito de otras campañas en las que daban el salto un gran número de corredores, y los equipos lo tenían más sencillo para ocupar un sitio entre las plantillas continentales, como es el caso del Orbea y el Spiuk, o el Kaiku, una nueva referencia para el ciclismo vasco.
Seguramente se vivirá un gran año de competición, que tendrá en septiembre su desenlace final. Esta temporada no se inicia con la Clásica Jesús Loroño de Larrabetzu, sino que servirá como Campeonato de Vizcaya el próximo 14 de mayo.