La Primera nos obsequió la otra noche con una de las gansadas más gordas que ha visto uno nunca en la tele, la payasada más voluminosa de los últimos quince años. Se trata de un programa cómico, de manera que estas consideraciones hay que tomarlas como elogio, no como reproche. Responde al título de 'Extra'. Es una producción de Gestmusic dirigida por Tinet Rubira. El mascarón de proa (valga la figura) es Tonino Guitián, que se hizo célebre por inventar la 'entrevista silenciosa' en el viejo 'Caiga quien caiga'.
El contenido de 'Extra' puede definirse así: una parodia bárbara y desenfrenada de los 'programas de investigación' de la tele. Todos sabemos de qué género estamos hablando: ese tipo de televisión que consiste en buscar el argumento más anormal posible, enviar audaces reporteros a cosechar imágenes insólitas y ofrecérselo después al espectador poniendo cara de mucha preocupación social.
Esa manera de hacer 'información' ha ido arruinando poco a poco el crédito periodístico de la pequeña pantalla. 'Extra' no se lo va a devolver, pero al menos nos permite echar unas risas. En tanto que parodia, Tonino lo borda: es difícil imitar mejor ese gesto de grave estulticia con el que tantos vendedores de brea tratan de deformar la realidad para convertirla en 'show'. Sus dos acompañantes, Aina Cerdá y Mireia Canalda, sobreactúan un poco, pero eso quizá venga bien para evitar confusiones.
Una ama de casa raptada y 'siliconada' para hacer porno casero, las cualidades alucinógenas del 'chopped', un cajero automático donde se aparece la Virgen y dispensa billetes a los necesitados 'Extra' nos cuenta todo eso con el repertorio habitual de recursos de la noticia-espectáculo: música sugestiva, testimonios de calle, cámaras aquejadas por el baile de San Vito y retórica de intriga.
El tipo de humor también es variado: grueso en la presentación de los temas, bastante fino en la fabricación de los testimonios. Como ocurre con todos los programas cómicos, habrá que ver cuánto dura el talento.