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Sábado, 4 de marzo de 2006
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ECONOMÍA
ROMÁN KNÖRR, PRÓXIMO PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE ÁLAVA
«Los empresarios son tan plurales como lo es el país»
El ex líder de Confebask dice que su llegada a la Cámara ha sido «transparente» y que huirá de «significaciones políticas» «Seremos independientes de SEA, pero habrá colaboración»
CAMBIO. Román Knörr, en su despacho profesional en Vitoria. / BLANCA CASTILLO
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Román Knörr será nombrado, salvo sorpresa mayúscula de última hora, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Álava el próximo día 27. La candidatura en torno a su persona avalada por SEA-Empresarios Alaveses barrió en los comicios celebrados el pasado lunes a la que apoyaba la reelección del hasta ahora presidente de la entidad mercantil, Josu de Lapatza, al obtener 19 de las 24 vocalías en litigio. La derrota de Lapatza, que contaba con el apoyo de reconocidos empresarios nacionalistas, fue tan contundente que el propio industrial de Amurrio Ferrocarril ni siquiera logró un puesto en el plenario. En esta entrevista, el veterano empresario alavés, ex presidente de SEA, asegura que a sus 67 años retorna «con ilusión» a la primera línea pública, apenas ocho meses después de dejar el liderazgo de Confebask. Promete independencia política en su gestión al frente de la Cámara consciente de que el empresariado alavés «es tan plural como lo es el país».

-¿Se ve ya como presidente?

-Me siento presidente oficioso o virtual. Quiero ser escrupuloso con los plazos y con las formas.

-¿Por qué accedió a presentarse?

-SEA me lo propuso y lo acepté con verdadera ilusión porque me lo planteó una institución que conozco muy bien.

-¿Cómo se gestó su candidatura?

-Después de seis años al frente de Confebask y de otros tantos en SEA, no pensaba seguir dedicado a las instituciones empresariales. Pero me lo propuso una representación plural de empresarios y ese planteamiento coincide con mi filosofía de no tener ninguna vinculación política. El colectivo empresarial es de todos los colores, como lo es el propio país.

-¿Le resultó sencillo al vicepresidente de SEA, Alfonso Sáiz, convencerle de que aceptara?

-No fue fácil. Él fue uno de los que me lo propuso junto con el presidente de SEA, Carlos Zarceño, y otros que no son de la patronal.

Malestar de Lapatza

-A Josu de Lapatza le molestó que no le avisara de su candidatura con antelación. ¿Por qué no lo hizo?

-En todo caso, eso lo debería aclarar SEA. Hasta donde yo sé, la patronal sí se lo comunicó, aunque no sé si con suficiente tiempo. Yo mismo hablé con él una vez que supe que se iba a oficializar mi candidatura. Me hubiese gustado hacerlo antes, pero no pude porque era una cuestión reservada.

-¿Está sorprendido por la amplia victoria que ha conseguido?

-Yo no hablaría de victoria, sino de un apoyo holgado a las empresas que respaldaban mi candidatura. Estamos muy satisfechos, por que por primera vez en la historia de la Cámara ha habido una participación extraordinaria.

-¿Por qué ha ganado tan fácil?

-Se ha demostrado la indudable fuerza de SEA como organización empresarial.

-Se ha negado oficialmente que las elecciones tuviesen un trasfondo político, pero la candidatura de Lapatza estuvo avalada por numerosos empresarios nacionalistas que se han quedado fuera del pleno y en la suya hay gentes próximas al PSE y al PP.

-Yo siempre he huido de toda significación política. Soy empresario, sólo me interesa defender los intereses empresariales y no he querido que ningún partido me apoyara.

-El hecho de que se configurara un bloque de empresarios próximos al nacionalismo en torno a Lapatza, ¿le hace pensar que en ese mundo no se le ha perdonado su declaración crítica con el plan Ibarretxe cuando era líder de Confebask?

-No me interesa si en la otra parte ha habido apoyos implícitos partidistas. En cuanto a la declaración sobre el plan Ibarretxe, fui portavoz de un manifiesto consensuado de forma unánime en el máximo órgano de decisión de Confebask. Quiero pasar página de ese tema.

-¿Han dejado heridas estas elecciones?

-No quisiera que se entendiese así. Había dos candidatos y los que no han sido elegidos no deben sentirse olvidados ni desechados.

-¿Conoce que algunos empresarios han recibido presiones profesionales para dirigir su voto?

-No conozco casos de presiones ni me importa.

-¿Teme que la actuación de SEA en este proceso pueda derivar en una escisión de la patronal alavesa?

-SEA me ha dado un apoyo llamémosle logístico. Y no ha sido ni más ni menos que el que tuvo Josu de Lapatza hace ocho años. Todo el proceso se ha llevado de una forma absolutamente transparente.

-¿Cómo valora la gestión de Lapatza al frente de la entidad mercantil los ocho últimos años

-Sinceramente, ha hecho una gran labo. Y no lo digo porque sea amigo mío. Pero toda gestión, por buena que sea, tiene que ser mejorable. Ése es mi proyecto.

-¿Qué planes tiene?

-Buscaré la máxima eficacia y transparencia en la gestión, y las mejores prácticas a las empresas. También deseo que los órganos de gobierno de la Cámara sean vehículos de debate participativo. Y potenciar el funcionamiento de las comisiones de urbanismo e infraestructuras, formación, comercio exterior, etcétera.

Sin fricciones

-¿Hasta qué punto se estrechará a partir de ahora la colaboración entre la Cámara y SEA?

-Mantendremos nuestra independencia, pero en materias como la formación habrá una colaboración eficaz para evitar solapamientos.

-En los órganos de gobierno de la Cámara se sentará junto a Gregorio Rojo, presidente de la Caja Vital. ¿No teme que el hecho de que usted sea consejero del BBVA termine por generar algún tipo de fricción?

-En absoluto. He hablado con Gregorio Rojo y le he dicho que yo voy a huir de cualquier conflicto de intereses. Cuando haya que tomar una decisión financiera yo no estaré ahí. Así se garantizará la máxima independencia.



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