Algunas de las incógnitas que rodean la construcción de la depuradora de aguas residuales de Llodio empiezan a despejarse. El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco señala, a través de un portavoz, que la instalación «requerirá de una superficie de terreno de entre 1 y 1,6 hectáreas de terreno».
Revela, asimismo, que tendrá capacidad para 'limpiar' 500 litros por segundo, «aunque en el futuro, a medida que la población de la comarca crezca, podrá ampliarse a 550». La depuradora de Crispijana, que sanea las aguas de Vitoria, trata 1.389 litros por segundo. La que se proyecta para Llodio dará servicio a 25.000 personas y a las empresas de la zona, agregan las mismas fuentes.
El espacio que ocupe en el futuro la estación dependerá de si se compactan los servicios o no, para reducir el espacio. En cualquier caso no será inferior al de un campo de fútbol. Con este dato, el Ayuntamiento podrá trabajar sobre la parcela que necesita expropiar en Basaurbe para levantar la instalación. Según el prediseño del Ejecutivo autónomo, será una estación de última generación. Además del sistema de decantación, tratamientos biológicos y de fangos, incorporará un proceso de eliminación de olores.
La de Llodio será una de las tres depuradoras que tratará el agua del Alto Nervión. La primera estará en Orduña y se construirá gracias a un acuerdo entre el Gabinete Ibarretxe y la Diputación de Vizcaya. Aguas abajo, se construirá la de Markijana, que limpiará las aguas residuales de Amurrio. La última se ubicará en Basaurbe, en Llodio y también dará servicio a Orozko. Su localización permitirá dejar una cubierta vegetal que la aísle de los núcleos poblados.
El proyecto actual sustituye al anterior, que preveía una sola instalación para toda la cuenca alta del Nervión. En aquel plan había una única estación de tratamiento en Anuntzibay, que tenía unas dimensiones mucho mayores y que suscitó las protestas de los vecinos de Areta por las molestias que iba a ocasionar al estar tan cerca de las viviendas.
Las obras, Madrid
El diseño del Gobierno vasco deberá ser ratificado por el Ministerio de Medio Ambiente, que redactará el proyecto definitivo y lo ejecutará. Por su parte, la Confederación Hidrográfica de Norte, responsable técnica de la obra, dice estar a la espera de que el Ejecutivo autónomo «redacte un nuevo esquema de saneamiento del Alto Nervión, que defina la ubicación de la o las depuradoras».
En cuanto a la red de saneamiento, el hecho de que se levanten tres estaciones simplificará los enlaces, ya que no deberán desembocar en una única red de canalización.