-Es un experto en la obra de Olaguíbel. En los últimos dos años, a raíz del 250 aniversario de su nacimiento, se han sucedido estudios sobre sus obras y diversos homenajes. ¿Cree que Vitoria ha reconocido lo suficiente a su mejor arquitecto?
-No, en absoluto. Se le ha reconocido poco. Para muchos vitorianos Olaguíbel es sólo una calle. Es lo que nos ocurre en Vitoria. Debemos quitarnos la boina y reconocer que tenemos cosas fantásticas. En eso hay que imitar a los de Bilbao. Hay que ir con la cabeza más alta por las cosas buenas que tenemos. Olaguíbel es uno de los arquitectos más importantes a nivel europeo, un genio. Los Arquillos y la plaza Nueva es la mejor unión del mundo entre un casco medieval y un ensanche decimonónico. Se estudia en las escuelas de arquitectura. Y es la mejor porque es muy dificultosa por la orografía, el desnivel y las formas. En Bilbao y San Sebastián, se hizo un bulevar y a partir de ahí comenzó el Ensanche. Aquí se unió con arquitectura. Esto hay que saberlo, estar orgullosos de ello y disfrutarlo.
-¿Cree que otras ciudades habrían explotado mejor una figura arquitectónica así?
-Sí. Pero parece que aquí todo tiene que ser gris y que las cosas tienen que estar bien, pero sin pasarse. Olaguíbel hizo poca obra, pero con 29 años firmó un trabajo cuyo mérito es terrible. Yo recomiendo entrar a la plaza de España desde la calle Dato y descubrir ese espacio maravilloso con las dos torres al fondo. La plaza Nueva es la mejor plaza neoclásica de España. En otras ciudades, sacarían chispas a una cosa así.
Catedral en la UVI
-De los arquitectos locales, ¿quién cree a su juicio que está atesorando un mejor currículo?
-Hay un gran nivel. Me dejaré alguno en el tintero, pero destacaría a Roberto Ercilla, Javier Mozas, Juan Adrián Bueno, un equipo de arquitectos jóvenes llamado OA
-Al margen de las creaciones de Olaguíbel, ¿qué otros edificios o espacios públicos cree singulares en Vitoria? ¿Qué lleva a ver a sus colegas cuando vienen de visita?
-El casco medieval y la catedral de Santa María, que es un ejemplo modélico, una oportunidad única de ver una catedral en la UVI. También algunos edificios de gran valor como las iglesias de Coronación y Los Ángeles, de Carvajal y Fisac, respectivamente. También me gusta mucho el edificio del INEM en Txagorritxu, de Julio Cano Lasso.