El Correo Digital
Domingo, 5 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
CULTURA
PETER CSABA, DIRECTOR Y VIOLINISTA
«El barroco sentó las bases de lo que van a ser los intérpretes 'estrellas'»
El director rumano se pone en tres ocasiones al frente de la Sinfonía Varsovia en el festival 'Musika-Musica'
«El barroco sentó las bases de lo que van a ser los intérpretes 'estrellas'»
Peter Csaba, fotografiado en Blbao. / Luis ángel Gómez
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
TRAYECTORIA
Nació en Cluj (Rumania) en 1952 en el seno de una familia musical de origen húngaro.

Formación: Cursó los estudios de violín, composición y dirección en su ciudad natal y después en Bucarest.

Premios: Ha ganado en varias ocasiones el Concurso Paganini en Italia.

Discografía: Seis sonatas de Bach para violín y piano. Ha grabado la Serenata Haffner de Mozart y las Variaciones de Britten sobre un tema de Bridge. Más reciente es un CD grabado por Csaba y la orquesta de cámara Música Vitae.

Publicidad

«La música viene conmigo allá donde voy». Esta vez Peter Csaba (Cluj, Rumania, 1952) la ha llevado hasta el festival 'Musika-Música', que concluye hoy en Bilbao, donde se pone en tres ocasiones al frente de la Sinfonía Varsovia, la orquesta que dirige habitualmente en sus giras. En su opinión, existe un estereotipo que asocia la música clásica a la alta sociedad, y «eso es un error». Para subsanar ese pensamiento, este tipo de eventos hacen que se puedan escuchar a compositores conocidos y otros que no lo son tanto, porque son importantes «las mezclas y una presentación más relajada, lejos de los lujos asociados a la clásica», asegura Csaba. En esta ocasión, el festival recupera una época trascendental, pero olvidada por las modas: el barroco.

-¿Han venido al completo?

-La Sinfonía Varsovia es más grande de lo que se pude ver aquí. Esta música, sobre todo la de Bach y Haedel, no requiere de muchos instrumentos; por eso hay que seleccionarlos con cuidado.

-Su orquesta está presente en seis conciertos, aunque usted la dirige en tres. ¿Requiere un mayor esfuerzo preparar tantos programas y, además, fuera de casa?

- El año pasado tuvimos diez o doce conciertos diferentes en Bilbao. Así que podemos hacer muchos más. Para el año que viene ya estamos preparando un nuevo repertorio de músicas centroeuropeas y estaremos en el festival de primavera de Budapest. La Sinfonía Varsovia trabaja tanto en festivales como éste o 'La Folle Journée' de Nantes, y eso es posible por su disciplina para hacer tantos programas diferentes.

-¿La preparación es diferente para un maratón musical de la que se hace para un concierto al uso?

-Este tipo de eventos exige de mucha energía y, por eso, sólo puede hacerse de vez en cuando. Nuestras jornadas de trabajo son muy intensas y los intérpretes vienen al ensayo con las piezas ya aprendidas. Cuando tienes tantos compromisos es importante la eficiencia, la flexibilidad y la precisión; y nosotros tenemos todo eso. Pero lo más importante es que la calidad siempre es la misma, aunque el ritmo sea acelerado.

-Sinfonía Varsovia se atreve con todo. Por ejemplo, con una obra del compositor español José de Nebra.

-Es una pieza que la orquesta no conocía de antes. Siempre es interesante tocar obras por primera vez porque hay que ir ampliando repertorios.

Modas musicales

-¿Por qué ciertas obras del barroco español han caído en el olvido?

-Fue una época maravillosa, pero le faltó un poco de continuidad. La atención se derivó muy rápido a otros estilos, pero eso no quita para que halla auténticos tesoros. Las modas son habituales en la música, son periodos históricos.

-Pero ahora hay un esfuerzo por recuperarla.

-Sí, sobre todo por grupos pequeños. Es lo mejor que puede suceder porque esta música no está hecha para las grandes orquestas.

-¿Es menos popular?

-Fue el primer periodo con una identidad muy clara. Pero hay que saber presentar los compositores al público y hacerlo atractivo.

-El barroco fue innovador.

-Empieza a desarrollarse la música instrumental.Crece la demanda de intérpretes que tienen gran técnica por el reto que suponía composiciones tan complejas. Los instrumentos de cuerda crecieron mucho en ese momento. El barroco sentó las bases de lo que serían los intérpretes 'estrella'.

-¿Hay que popularizar la música?

-La música debería tener mayor importancia en la sociedad porque es una vía más de expresión del ser humano. Hay una reacción mucho mayor en la gente que no es experta en la música clásica, y eso es bueno para enganchar y que siga viva. Un buena idea es hacer conciertos más cortos para que sean más llevaderos y combinar programas.

-¿Y buscar nuevos espacios?

-No es bueno fomentar los conciertos de lujo, porque muchas veces esas personas se preocupan más por la apariencia que por lo que escuchan. Hay que centrar la atención en la música. Pero no se trata de sacarla a la calle, porque se necesitan unas condiciones acústicas concretas para que el poder de la comunicación sea mayor sobre el público.

-¿Estos festivales son un buen lugar?

-Sí. Hoy en día es más fácil acceder a la música; lo que se necesita es cambiar el 'chip'. No hay que hablar de 'clásica' porque asusta, sino de música bella. Además, estos eventos tienen horarios flexibles por lo que la música se puede incluir en las rutinas de las personas.



Vocento