El centro de la ciudad volverá a convivir en unos días con nuevas obras. El Ayuntamiento de Vitoria tiene previsto acometer la próxima semana dos importantes reformas urbanas en el corazón de la capital: los trabajos de remodelación de la calle Fueros, que será peatonalizada, y un profundo cambio de imagen en la calle Olaguíbel. Con ambas actuaciones, que suman una inversión de tres millones de euros, se perderán cerca de 165 aparcamientos.
Los vecinos de la calle que conecta el centro con el barrio de Judimendi verán las excavadoras enseguida. El Consistorio calcula que inicará la remodelación de Olaguíbel a partir del lunes 13 de marzo. Se reformará el tramo entre Los Herrán y el parque de Judimendi, donde se ensancharán aceras, se reducirá el número de carriles de circulación y se modificará el sentido de los aparcamientos, que pasarán a estar en fila.
Los técnicos municipales creen que no será necesario cortar la circulación en ningún momento, aunque «se producirán molestias». De entrada, las obras arrancarán por el flanco derecho -en el sentido de la circulación- y ello obligará a neutralizar varias decenas de aparcamientos. Los vecinos perderán 95 plazas.
La remodelación de la calle Fueros y su entorno -el tramo más cercano de Ortiz de Zárate y Florida- comenzará también en la primera quincena de marzo, según los cálculos de los técnicos de Urbanismo. La reforma supondrá la ampliación de la zona peatonal del corazón de la ciudad, que no se había tocado desde que se incorporó a la red de calles sin coches General Álava.
Costará dos millones de euros y supondrá la desaparición de unos 70 huecos de estacionamiento. Al igual que en Olaguíbel, el Ayuntamiento tiene previsto intentar minimizar en lo posible las molestias para los conductores y los usuarios de las zonas de carga y descarga. «Intentaremos mantener la circulación y el aparcamiento el máximo tiempo posible, aunque el futuro de la calle es peatonal y por tanto habrá que clausurarla al tráfico a partir de un momento determinado de las obras», admitieron los técnicos.
El Ayuntamiento y la empresa que se encargará de la reforma, la UTE formada por Esconsu y Balgorza, han llegado a un acuerdo para paralizar los trabajos desde el 25 de julio hasta el 20 de agosto, con lo que no afectará al desarrollo de las fiestas de La Blanca.