Los cazadores noveles de Llodio podrán obtener la licencia de caza, obligatoria para desarrollar la actividad, mediante un curso preparatorio que se realizará en la propia localidad. De esta forma, se evitará que los interesados tengan que trasladarse a Vitoria, como ocurría hasta ahora, para acudir a las clases.
El club de caza de Llodio ha hecho un llamamiento a los interesados para que pasen por sus instalaciones los lunes y jueves laborables, de seis y media a ocho de la tarde. Su sede se encuentran en la sala 14 de la Casa de Cultura, encima del antiguo café Panamá.
Si se apuntan un número «suficiente» de personas, la sociedad, junto a la Federación Alavesa de Caza, organizará un curso previo a la celebración de la prueba. «Todo depende de la demanda», recalcaron los responsables del colectivo. En el examen, los futuros cazadores deben poner a prueba sus conocimientos sobre la legislación cinegética, la práctica de la caza, la identificación de especies, las armas y los perros especializados.
Desde que las comunidades autónomas asumieron la competencia para realizar las pruebas, la Federación de Caza de Álava organiza clases preparatorias para los aspirantes. La última convocatoria de este tipo la celebró el Departamento de Agricultura del Gobierno vasco en septiembre, poco antes de que se declara la existencia del coto de caza de Llodio. Debido a sucesivos retrasos, no fue aprobado hasta el pasado diciembre, cuando ya había transcurrido la mitad de la temporada.
Pocos ejemplares
El proceso para la creación del coto se ha prologando durante varios años. Finalmente, y ante la perspectiva de que Llodio y su entorno fueran declarados reserva natural, se ha puesto en marcha.
La asociación llodiana también impulsará la asistencia a los cursos que llevará a cabo la federación para formar jueces de competiciones de caza. Los talleres comenzarán en el mes de abril y serán gratuitos.
La creación de esta área restringida ha animado a algunos aficionados jóvenes a iniciar los trámites para obtener la licencia, pese a que la riqueza cinegética de Llodio y sus alrededores es más bien escasa. Se pueden encontrar, eso sí, algunos ejemplares de jabalíes, zorros, corzos, liebres y becadas.
La puesta en marcha del coto ha obligado a señalizar la reserva, contratar un guarda que regule la actividad y a contratar un seguro que cubra los daños que puedan producirse.