Los incidentes de violencia callejera en protesta por la muerte de dos presos vinculados con ETA se sucedieron en la madrugada de ayer por todo Euskadi. Dos menores fueron imputados por un presunto delito de desórdenes públicos y después puestos en libertad a disposición de sus familiares, tras cruzar varios contenedores en distintas calles de la localidad vizcaína de Abadiño a las dos menos cuarto de la madrugada.
Dos horas antes, en Ondarroa, grupos de desconocidos arrojaron 'cócteles molotov' y causaron daños en las oficinas del BBVA, La Caixa, Correos. Asimismo, tiraron botellas contra el batzoki de la localidad. En Vitoria, a la una de la madrugada, la sucursal del BBVA situada en la Plaza Bilbao sufrió diversos desperfectos al ser atacada por radicales que lanzaron varios cócteles. Por su parte, las fachadas de los batzokis de los municipios vizcaínos de Sopuerta y Larrabetzu fueron rociadas con pintura roja y amarilla.
En este contexto, la dirección de la radiotelevisión pública vasca, EITB, denunció ayer que sus trabajadores fueron acosados y que un grupo de radicales arrojó una cámara a la ría durante la manifestación que recorrió el sábado Portugalete por la muerte de los dos presos.
Además, el portavoz del PP en Bilbao, Antonio Basagoiti, condenó el ataque cometido por radicales contra una patrulla de la Policía municipal, un hecho que, a su juicio, constata «que vamos de mal en peor». Por su parte, Eusko Alkartasuna en Navarra también condenó los últimos ataques producidos la comunidad foral.