La Caja Vital tiene previsto unirse a las entidades que ofrecen el llamado 'crédito de por vida'. Lanzará próximamente una hipoteca con un plazo de amortización de 50 años. Es un préstamo pensado para facilitar a los jóvenes el acceso a la vivienda y estará reservado exclusivamente a clientes menores de 35 años.
La caja alavesa se convertirá así en la cuarta entidad vasca en sacar el producto. La BBK abrió el camino el pasado mes de diciembre y desde entonces ha concedido una decena de préstamos de este tipo. A ellos se suma medio centenar de clientes que tienen pendiente firmar el crédito.
Poco después le siguieron la estela Ipar Kutxa y Caja Laboral, que a día de hoy ya han aprobado una docena de hipotecas a 50 años en Álava, según confirmaron a EL CORREO portavoces de las dos entidades. Sus directivos admiten que estas cifras ponen de manifiesto que «al público le cuesta entender que deberá pagar un crédito hasta los 85 años».
La principal ventaja es la reducción de las cuotas. Tomando como base un crédito de 130.000 euros a 30 años, con un tipo de interés del 3,25%, la cuota bajaría un 22,5% al ampliarlo a 50 años. Es decir, pasaría de 566 euros mensuales a 439, un gran respiro para las familias.
Además, el nuevo plazo permite que el capital solicitado sea entre un 25% y un 30% mayor que en un préstamo a 30 años. De esta manera, se puede financiar el 100% del precio de la vivienda y hasta extender la cobertura de la hipoteca a la compra de los muebles y el equipamiento doméstico. El problema es que probablemente deberá de ser la segunda generación quien deba abonar las últimas letras, una situación que ya se da en Alemania y Estados Unidos.
7 vidas para pagarlo
El primero en advertir del peligro de la nueva oferta fue el Banco de España, preocupado por una posible relajación de los criterios para evaluar la solvencia del cliente. El instituto emisor ha recomendado a las entidades que extremen la vigilancia en el control de riesgos y que informen de forma exhaustiva a sus clientes sobre las consecuencias de la nueva modalidad. En algunos círculos financieros, la hipoteca se conoce ya como el 'crédito del gato', porque se precisan siete vidas para pagarlo.
Además, el Banco de España estima que el límite «razonable» de financiación de una vivienda ronda el 80% del valor de tasación.
La generalización de las hipotecas a 50 años es fruto de la política de mimetismo que siguen los bancos. Andoni Lamariano, responsable de productos financieros de Caja Laboral, reconoce que es un crédito con un plazo «excesivo» pensado para «clientes con un empleo inestable y otras situaciones particulares». Por ello, su primera opción sigue siendo «aconsejar hipotecas más tradicionales, a 30 ó 35 años».
Otras fuentes financieras opinan que «nadie está hipotecado 50 años». A su juicio, la lógica del producto consiste en ofrecer en un principio un sistema de pagos cómodo, con la posibilidad de renegociar la amortización al cabo de unos años, una vez aumente la renta del cliente.