Cinco asociaciones vecinales -en representación de siete barrios de la ciudad- desgranaron ayer ante la Corporación una extensísima lista de 200 reivindicaciones en materia de inversiones. Esta avalancha de demandas ciudadanas fue la antesala del debate presupuestario del Ayuntamiento, y los residentes aprovecharon para censurar que el plan económico pactado por PP y PSE, que se aprobará este viernes, «obvia» la mayoría de sus reclamaciones.
Durante su intervención de tres horas tampoco se mostraron de acuerdo con el método municipal para dar voz a los líderes vecinales. «Esto es una caricatura de participación ciudadana. Hemos tenido 15 minutos por asociación, no ha dado ni tiempo a leer nuestras demandas», censuró Guillermo Perea, portavoz del colectivo Zazpigarren Alaba. Los corporativos defendieron que el sistema «se irá perfeccionando» y pidieron comprensión a los representantes vecinales: «No todo se puede abordar a la vez», apuntó el edil de Hacienda, Javier Maroto.
CASCO VIEJO
No al «cuartel» policial
El dirigente vecinal del Casco Viejo, Iñaki Nuño, trasladó a los corporativos que los vecinos «no quieren un cuartel» en el barrio, en referencia a la comisaría de la Policía Municipal que pretenden impulsar PP y PSE. «Sólo queremos un despacho donde se puedan formular denuncias», aclaró. Opinó que el proyecto de rampas mecánicas se desarrolla «en los cantones equivocados» y apuntó que deberían acometerse en los de las Carnicerías y el Seminario. Pidió más «limpieza», plazas de aparcamiento, más Policía de Barrio y la «peatonalización real» de calles ya peatonales.
CORONACIÓN
Centros de mayores
Los vecinos de Coronación, a juicio del dirigente vecinal Javier López de Robles, quieren el «desmantelamiento» de la central de recogida de basuras y su sustitución por «apartamentos tutelados y centros para mayores». También reclamó el soterramiento de cableado eléctrico, mejoras de calles y un centro de salud. «Tenemos que acudir al del Casco Viejo, y muchas personas mayores apenas pueden llegar», denunció.
ARANBIZKARRA, ARANA Y ARANBIDE
Mejoras y seguridad
Los representantes Guillermo Perea y Alitxu Martínez del Campo desgranaron casi un centenar de reivindicaciones de los tres barrios en cuyo nombre hablaron. Sobre todo, referidas a mejoras urbanas y seguridad en el tráfico para los peatones en calles como Andalucía, Obispo Ballester, Madrid o Libertad. La zona de Aranbide quiere que la estación de autobuses se convierta en un «centro multiusos para el barrio» cuando se construya la nueva en el parque de Arriaga, así como recuperar los aparcamientos en la calle Francia y proteger mejor los juegos infantiles. También reiteraron su rechazo al plan urbanístico de Tres Santos. «Es ilegal», denunciaron.
SANTA LUCÍA
Un gran equipamiento
Guillermo Lerones demandó «un gran equipamiento para Santa Lucía», un barrio «donde sólo hay dos canastas y una pista de skate». Apuntó que el plan de urbanización de la zona reservaba «hace 25 años» 64.000 metros cuadrados junto a las vías para una infraestructura de este tipo. «Queremos que se construya», enfatizó. También reclamó mejoras en la seguridad de los peatones en la calle Vicente Alexandre.
ZARAMAGA
Autobús a Txagorritxu
«Una demanda sí está en el presupuesto de este año: la reforma de la plaza del 3 de marzo». Paco Lekuona abandonó ahí el tono de satisfacción y comenzó a desgranar reclamaciones del barrio no atendidas. Pidió un autobús público que una Zaramaga y el hospital Txagorritxu «sin pasar por el centro». Demandó un centro de jubilados, una bolera, una residencia para mayores, mejorar la seguridad de los juegos infantiles, «Policía de Barrio las 24 horas del día y más agentes, porque apenas se les ve» y una mejor regulación de los semáforos del centro comercial El Boulevard. «Los coches van a altas velocidades», denunció.