El Gobierno vasco ha descartado ampliar la presa de Maroño porque aumentar en un metro la altura del muro de contención de esta infraestructura podría suponer un mayor riesgo de inundaciones en la comarca de Ayala, según explicó ayer un portavoz del departamento de Aguas. El Gabinete Ibarretxe respondió así al director foral de Aguas, José María Hernández Orúe, que responsabilizó al Ejecutivo autónomo del retraso de los trabajos.
«Hay estudios que indican que en un tramo de doscientos metros en el río Izoria -que discurre entre la presa de Maroño y el río Nervión- la inundabilidad aumentaría en sesenta o setenta centímetros. A lo largo de todo el recorrido del río, el cauce podría aumentar en quince centímetros su altura», aseguran desde Lakua.
Las consecuencias de estas crecidas se trasladarían incluso a Llodio, donde el cauce del río Nervión «crecería entre treinta y cuarenta centímetros», añadieron las mismas fuentes.
Aumentar la altura de la presa supondría que Maroño ganaría un 25% más de capacidad de embalsamiento y pasaría de los 2,5 hectómetros cúbicos actuales a 3,125. La obra se planteó como solución a las restricciones de agua para consumo que periódicamente padece la comarca de Ayala, «pero supone una disminución de la seguridad», aseguran desde el departamento de Aguas.
Respecto a los periodos de sequía, el Ejecutivo autónomo recuerda que en cincuenta años se han producido restricciones de agua en siete ocasiones en Ayala, correspondientes a «periodos muy secos». El mes de octubre es el más crítico debido a que en esta fecha es cuando las reservas se encuentran más bajas si el verano ha sido muy seco y se retrasan las lluvias.
Las previsiones respecto a la demanda de agua en el futuro señalan que será de 145 litros por segundo para abastecer a Llodio, Amurrio y Ayala, una cantidad que la presa de Maroño no podría satisfacer ni aunque se incrementara su capacidad «porque la aportaciones de nuevos caudales sería mínima».
La solución alternativa que se está barajando es «solventar esos picos de restricciones, que son muy escasos, dentro de las alternativas de abastecimiento a Vitoria y a Bilbao». Una de las posibilidades pasa por la construcción del embalse de Erbi, que suministraría agua al Gran Bilbao. El mismo sistema podría aportar caudales extras a Ayala para evitar las temidas restricciones.
Erbi tendrá capacidad para 50 hectómetros cúbicos y se abastecerá del río Herrerías. Su construcción está calificada de interés general en el acuerdo de transferencias firmado en 1994, lo que significa que el Ministerio de Fomento se encargará de ejecutar la obra.