Los vecinos de Zabalgana no sólo se encontrarán un gran supermercado de casi 2.000 metros cuadrados que dominará el centro comercial. También podrán tomarse un café y comprar el periódico o ropa. Lo harán en los once locales que se ubicarán en la galería, unos espacios a los que no les faltan 'novias'. La cadena E.Leclerc está inmersa en pleno proceso negociador para empezar a firmar «en breve» los primeros contratos con marcas concretas que alquilarán cada 'cajón'.
A pesar de la discreción con la que la compañía lleva el proceso, los futuros visitantes del complejo pueden saber ya que se encontrarán con un gran pasillo que incluirá una parafarmacia, una cafetería, una tienda de ropa infantil, un mostrador de golosinas, un kiosco y un local especializado en fotografía, que también venderá teléfonos móviles.
Las firmas que irán en cada una de estas superficies «serán casi todas de comerciantes alaveses, y esto no lo decimos para quedar bien. Cuando abramos se verá. La filosofía es la misma que con la plantilla del supermercado», explicó Miguel Ángel Buldón.
Además, la promotora está rastreando el mercado porque quiere que entre esos once locales haya también una peluquería y una lavandería. «Sería una manera perfecta de completar lo ya previsto», reconoció el director comercial.
Mil metros de tiendas
La galería se dividirá en dos zonas. Nada más entrar al centro comercial, los visitantes se encontrarán con un recibidor de 320 metros cuadrados. El pasillo de tiendas propiamente dicho comenzará desde ahí y medirá otros 550 metros cuadrados. A su izquierda quedará el supermercado. Las once tiendas y bares aglutinarán otros mil metros.
El exterior del edificio destacará por contar con amplias cristaleras azules -ese color es el distintivo de la compañía-. La coraza del complejo, de hormigón blanco, estará colmatada por amplias planchas marrones que «parecerán de madera». El edificio tendrá dos plantas. En la baja se ubicará el centro comercial. Encima habrá oficinas y almacenes de uso interno del personal.