La empresa Maderas de Llodio supera los niveles de ruido permitidos por la legislación, según recoge un informe elaborado por el Ayuntamiento de Llodio. Las quejas de los vecinos de la zonas de Santa Cruz y Tras Cruces empujaron al Gabinete Menoyo a realizar mediciones en varios puntos cercanos a la empresa. El trabajo se encargó a una consultora especializada en ruidos que instaló aparatos capaces de discriminar los ruidos procedentes de la actividad cotidiana, como coches y camiones, de los producidos por la fábrica.
El análisis ha detectado que al menos dos zonas del barrio de Santa Cruz padecen una contaminación acústica superior a la permitida, como ya denunciaron los vecinos en EL CORREO en octubre pasado. Entonces señalaron que «los ruidos vienen de motores expuestos de pleno hacia el barrio sin ninguna protección acústica».
Con el análisis de ruidos en la mano, el Ayuntamiento ha mantenido una reunión con Maderas de Llodio para que se comprometa a aplicar las medidas correctoras que debe adoptar la empresa para minimizar la emisión de ruidos. En principio, la factoría estaría dispuesta a adoptar las iniciativas necesarias, según avanzó en su día el portavoz municipal, Hernando Lacalle.
Queda pendiente otro estudio respecto a las emisiones de humos de la fábrica, ya que los vecinos de Santa Cruz y Tres Cruces también han mostrado su malestar por este tipo de emisiones. Una parte de las mismas son vapor de agua, pero los vecinos han mostrado su malestar por los malos olores. En octubre reclamaron que el Ayuntamiento haga los seguimientos precisos, «en vez de ser los vecinos los que tengamos que estar haciendo las denuncias».