El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas, auguró ayer que la Ley de Igualdad «no será eficaz para el fin pretendido» porque limita dos «libertades fundamentales» de las empresas: la de contratación y la de organización. Cuevas defendió también que cualquier persona «moderna y en su sano juicio» está a favor de la incorporación de la mujer al mercado laboral.
«Aprobar una la ley que pretende sindicalizar esta cuestión, imponer cuotas y limitar la capacidad de decisión» de los empresarios, «no será eficaz para el fin pretendido y, por el contrario, se corre el riesgo de introducir elementos de inseguridad jurídica muy negativos incluso para nuestra propia consideración internacional. Tengo el pálpito de que no va tener un gran recorrido entusiástico entre los empresarios», precisó.
Cuevas afirmó que, de todas formas, la CEOE pedirá a sus socios que eviten «todo tipo de discriminación» y que incentiven «con más fuerza» la preparación de las mujeres para que puedan asumir puestos de más responsabilidad.
Además, lamentó la «demagogia» que rodea el asunto de la igualdad sexual. Decir con carácter general que las retribuciones de las mujeres son un 40% inferiores a las de los hombres es, a su juicio, «un exceso», porque hay «poquísimos convenios en los que se discriminen las retribuciones por sexos en escala». El origen de esas diferencias, manifestó, es que las condiciones de trabajo de las mujeres son inferiores. La retribución, «por tanto», también debe serlo.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió en que los empresarios deberán aplicar la ley. «Las mujeres españolas están lejos de la media europea en equiparación salarial», le contestó.