EnVizcaya se han solucionado las complicaciones en la carretera BI-636, a su paso por Balmaseda por desprendimientos. También ha habido problemas en la BI-635 en el alto de Autzagane.
El resto de la red viaria ha retomado la normalidad tras una jornada en la que se han producido pequeños desprendimientos en carreteras como la N-634 -entre Getaria y Zumaia-, en la subida al alto de Itziar, en Deba, y en Arrasate. Según ha informado el departamento vasco de Interior, los mayores problemas se concentran en la GI-627 en Aretxabaleta y en la GI-631 en Zumárraga, que permanecen cerradas a la circulación por la caída de tierra sobre la calzada.
También se han originado charcos y balsas de agua que afectaron al tráfico rodado en la variante de San Sebastián (A-8), en sentido Irún, y en la N-1 en los municipios de Andoain, Tolosa y Billabona, así como en Mutriku. En Guipúzcoa, el elevado cauce de los ríos y el desbordamiento del Urumea a su paso por Hernani han provocado cierta alerta entre la ciudadanía, aunque finalmente el agua sólo afectó al campo de rugby del municipio.
Vientos fuertes
Las fuertes rachas de viento tumbaron numerosos árboles y desgajaron las ramas de otros, que cayeron sobre las calzadas de las distintas carreteras cortando la circulación por la misma en Irún durante la noche y en Autxagane (Vizcaya). El viento ha provocado también la voladura de parte del tejado de una gasolinera de Erandio.
Los bomberos de Guipúzcoa aseguraron que de madrugada y a lo largo del día han efectuado numerosas salidas como consecuencia de las inclemencias meteorológicas cuya incidencia ha sido mayor en la zona del Bidasoa, donde se encuentra el aeropuerto que, a pesar de esto, funciona con normalidad. Tejas, carteles y paneles desprendidos, así como tejados con peligro de caer han centrado las actuaciones de los bomberos, que en el caso de San Sebastián también han incluido la retirada de semáforos y árboles arrancados.
En el territorio alavés apenas se registran incidentes. La circulación entre la frontera y Navarra esta cortada al tráfico, además, por el desbordamiento del río Bidasoa en la parte navarra de la N-121, concluyeron las fuentes citadas