El alcoholímetro ha aparecido en los polígonos industriales de Vitoria. La Policía Municipal inició ayer en Uritiasolo una campaña de controles que afectará a los conductores de vehículos especiales, como camiones, furgonetas de carga y descarga, autobuses urbanos o de transporte escolar y taxis. El estreno no pudo ir mejor para los 29 chóferes sometidos a la prueba: todos dieron negativo. Es decir, los agentes no firmaron ni una sola multa en este dispositivo y por tanto el Ayuntamiento no ingresó un solo euro.
El objetivo de la campaña es el de concienciar a estos conductores «que habitualmente se escapan de de los controles de los fines de semana, cuando más se incrementa el consumo de alcohol», explicó ayer un portavoz autorizado de la Policía Municipal.
A pesar de que ya en febrero la unidad de atestados comenzó a hacerse presente en los polígonos industriales, fue ayer cuando la campaña arrancó de forma oficial e indefinida.
No hay que olvidar que la tasa máxima de alcohol permitida para estos conductores es de 0,15 miligramos por litro de aire expirado; o lo que es lo mismo, 0,30 gramos por litro de alcohol en sangre. Una cifra inferior a la consentida para el resto de conductores, para quienes el alcoholímetro puede subir hasta los 0,25 miligramos por litro de aire expirado o los 0,50 gramos por litro de alcohol en sangre.
Y es que, según recordó el mismo portavoz de la Policía Municipal, «estos vehículos requieren una conducción mucho más atenta y unas mejores condiciones psiquicofísicas del conductor».
En el casco urbano
Al margen de los polígonos industriales, los controles preventivos de alcoholemia se incrementarán también en el casco urbano de Vitoria y en horario laboral, entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. Serán pruebas aleatorias dirigidas tanto a taxistas, como a repartidores, conductores de vehículos de transporte de mercancías o de pasajeros, «sin perturbar en ningún caso su actividad», prometen desde Aguirrelanda.
Es decir, los agentes aguardarán a que un taxi o un autobús aparquen en sus respectivas paradas para proceder a realizar el control.
Los responsables de esta campaña esperan organizar cuatro dispositivos de este tipo al mes en distintas zonas y a distintas horas para que no resulte «previsible».