Doscientos paisanos del realizador Pedro Almodóvar y el centenar de extras castellano-manchegos que participaron en el rodaje de la película 'Volver' fueron los espectadores más entusiastas entre los casi mil invitados que asistieron anoche en Puertollano (Ciudad Real) al estreno mundial del último trabajo del cineasta manchego. El espectacular Auditorio Municipal -una de las joyas arquitectónicas de Puertollano, inaugurado en 1995 con capacidad para 1.118 personas- se engalanó para acoger la 'premier' de esta «comedia dramática», tal y como define el realizador su última película.
Los organizadores del evento desplegaron una alfombra roja de 300 metros de longitud ante las puertas del Auditorio Municipal por la que pasaron el propio Almodóvar, algunas de las actrices de 'Volver', como Blanca Portillo ('7 vidas'), Lola Dueñas ('Mar adentro'), y las ya veteranas chicas Almodóvar Chus Lampreave y Carmen Maura -faltó Penélope Cruz porque está rodando 'Manolete' en Andalucía- y muchos políticos que se apuntaron al acto. Como la ministra de Cultura, Carmen Calvo; el titular de Defensa, José Bono, o el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda. Todos ellos desfilaron bajo un dispositivo de iluminación de 5.500 vatios preparado para la ocasión, que convirtió durante unos minutos a esta ciudad minera de 50.000 habitantes en la capital internacional de otra industria, la del cine.
«Gracias a La Mancha»
«Es de agradecer que nos hayan dado tantas facilidades para trabajar en los pueblos donde hemos rodado, lo que nos ha permitido pasear tranquilamente por La Mancha que yo recuerdo, que es una Mancha de calles vacías», evocó Almodóvar en una comparecencia organizada unos minutos antes de la proyección en un hotel cercano.
El realizador manchego se encontraba acompañado por sus actrices y su hermano Agustín. Vestido con chaqueta de sport blanca sobre un jersey negro, Almodóvar reconoció que le costaba trabajo hablar de esta película «porque es como si hubiera destapado el brocal de estos pozos típicos que tenemos en estos pueblos y hubieran aparecido emociones que yo no sabía que existían o que creía superadas».
Fuera del auditorio, con aires hollywoodienses y bajo un cielo estrellado y fuertes rachas de viento, unos 5.000 vecinos de Puertollano y de pueblos próximos se arremolinban para ver de cerca a tanto personaje público, piropear a Carmen Maura y lanzar vivas a Pedro Almodóvar, un manchego universal nacido hace 54 años en Calzada de Calatrava, pequeño municipio de Ciudad Real, a sólo 36 kilómetros de la localidad que ayer acogió el estreno. Una distancia que no dudaron en recorrer los 200 paisanos de Calzada -muchos de ellos familiares del cineasta- que tuvieron la oportunidad de asistir a este primer pase público de la película gracias a los dos autobuses fletados por la productora El Deseo y la Junta de Castilla-La Mancha.
Miradas de envidia
Las miradas de envidia de los puertollaneros que se quedaron en la calle, a pocos centímetros de la gran alfombra, se clavaron en el centenar de extras castellano-manchegos procedentes de la comarca del Campo de Calatrava que participaron en el rodaje el pasado otoño.
Uno de esos improvisados actores, Francisco Espinosa, alcalde de Calzada, se atrevió a vaticinar un gran éxito para 'Volver' porque «cada película que estrena es de mejor calidad». Espinosa recordó también que las 200 invitaciones que repartió su Ayuntamiento se agotaron en pocas horas en un pueblo de 5.000 habitantes.
Una vez ejercido el papel de fan, se permitió poner algún pero a las cintas de su paisano. El alcalde aseguró que «del mancheguismo de las películas de Almodóvar queda poco por suerte, porque hemos evolucionado mucho en poco tiempo y esa visión de Pedro de aquellos años de su niñez no tiene que ver absolutamente nada con la arquitectura de hoy de estos pueblos y con la mentalidad de sus gentes». No obstante, Espinosa tuvo que reconocer que en su pueblo se sigue cumpliendo con un ritual que aparece en 'Volver': las mujeres limpiando las sepulturas del cementerio.