El Correo Digital
Domingo, 12 de marzo de 2006
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CON REMITE
Justos y pecadores
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Las relaciones entre ciudadanos son a veces turbulentas, incomprensibles o fruto de tensiones acumuladas. Si no se actúa a tiempo y con la destreza debida, el asunto puede convertirse en un polvorín con efecto retardado. Insisto en la destreza, porque medidas demasiado drásticas pueden llevarse por delante conquistas cívicas sin las cuales esto sería una variante escasamente épica del Oeste americano o de las batallas del Bronx, por poner dos ejemplos que conoce todo el mundo sin necesidad de estadísticas.

En los aledaños de la plaza de Abastos se suceden en los últimos tiempos hechos muy poco tranquilizadores: según testigos de cuyos relatos no cabe dudar, grupos de indigentes (utilizar el término 'magrebíes' me parece un tanto temerario) se dedican a incomodar e incluso agredir a ciudadanos pacíficos que casualmente pasaban o trabajaban por ahí. Si a ello añadimos los incidentes que se registran en el comedor social de Desamparados de un tiempo a esta parte, nos encontramos con un cuadro muy preocupante. Y es preciso evitar que todo vaya a más, por la cuenta que nos trae.

Los comerciantes de Abastos insinúan, o afirman claramente, que la Policía no se emplea con la suficiente celeridad ni la imprescindible eficacia ante estos casos de desorden civil. Lo que cabe pedir es que no paguen, como siempre, justos por pecadores, que es lo único que se puede pedir. No se culpabilice a indigentes y magrebíes por el mero hecho de serlo de lo que pasa. Aquí hay un problema concreto que es preciso resolver de manera concreta, sin extender los prejuicios ni señalar a los justos como si fueran pecadores. Problemas como estos van a producirse cada día en mayor número, y sólo la Policía puede ocuparse de ellos si es que no está muy atareada poniendo multas por esas calles. Ya me entienden, porque a buen entendedor le sobran palabras y hechos para darse cuenta de lo que pasa. Y aparquemos algunos prejuicios racistas antes de que sea tarde.

c.p.uralde@diario-elcorreo.com



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