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Domingo, 12 de marzo de 2006
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ÁLAVA
La Diputación intenta que las cigüeñas de Betoño se trasladen a 4 nidos de Salburua
Pese a los sonidos ahuyentadores y los pinchos, las zancudas han comenzado a construirse hogares en la maltrecha iglesia
La Diputación intenta que las cigüeñas de Betoño se trasladen a 4 nidos de Salburua
Uno de los nidos que se instalan en Salburua. / BLANCA CASTILLO
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La Diputación alavesa intenta casi desesperadamente que las caprichosas cigüeñas de la iglesia de San Esteban de Betoño cambien esta primavera de morada. El Departamento foral de Medio Ambiente en colaboración con el Ayuntamiento de Vitoria instalan estos días cuatro nuevos nidos junto a las cercanas balsas de Salburua. Les han preparado hogares acordes con los nuevos tiempos y con el entorno. Estarán colocados sobre postes de teléfono de ocho metros de altura y con privilegiadas vistas a los nutritivos humedales. Además, para animarles aún más a hacer la mudanza, en dos de los lechos se instalarán dos señuelos o compañeros de plástico, explicó el técnico foral Joseba Carreras.

Con esta medida, los especialistas tratan de lograr el objetivo harto difícil de evitar que aniden en el destartalado tejado de la iglesia de Betoño, todo un clásico para las cigüeñas que cada año visitan Vitoria -39 parejas en 2005-. La última primavera, su maltrecha cubierta aguantó el trasiego de nada menos que seis parejas y diez pollos. Con tantas idas y venidas y tanto peso -un nido antiguo puede llegar a alcanzar los 200 kilos- algunas de las tejas cedieron y cayeron al suelo, muy cerca de una madre y su hijo.

A la vista del peligro para las personas, la Diputación decidió tomar medidas. En cuanto los pollos y sus padres migraron a otros lares, allá por julio, se retiraron los nidos. A partir de entonces, se colocaron pinchos en algunas partes del tejado y se activó un sistema para ahuyentar a las zancudas mediante ultrasonidos que ha funcionado bien hasta hace un mes. «Ha resultado, pero en dos o tres días se han puesto a hacer nidos como locas», relata Joseba Carreras.

Lechos de 50 kilos

Las cigüeñas ya tienen a medio hacer «dos o tres nidos» en la cubierta de Betoño y han puesto las bases de alguno más. Algún lecho pesará incluso ya los 50 kilos, explica el técnico, que asegura que aún no han puesto huevos.

Esta situación preocupa al grupo ecologista Gaden, que ha pedido a la Diputación que retire «de manera inmediata» los pinchos para que los animales no se dañen. Carreras cree que las zancudas son astutas y sortearán las púas. «De momento han hecho los nidos y los pinchos estaba ya ahí. Son animales muy ciudadosos», se defiende.

La Diputación sopesa la posibilidad de mantener este año las moradas recién reconstruidas. El especialista sabe que será una empresa complicada que las cigüeñas acepten los reclamos de Salburua o acudan a otras torres de iglesias de la zona. Recuerda una experiencia similar en Zambrana, donde tardaron cinco años en que la pareja de zancudas se trasladara de la deteriorada espadaña de la iglesia a un nido nuevo a cuatro metros.



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