Un total de 600 personas siguen algún tipo de tratamiento de desintoxicación de drogas en servicios asistenciales del territorio, según la directora médica del Hospital Psiquiátrico de Álava, Merche Estébanez. La cifra coloca a la provincia entre las más afectadas de España por el problema de las toxicomanías. El número de adolescentes entre 15 y 18 años que están en la lista, sin embargo, es de «3 ó 4», según la psiquiatra. El mayor número de pacientes corresponde a una banda de edad entre los 35 y los 44 años.
«Ese dato no quiere decir que los adolescentes no consuman más drogas. Por el contrario, lo hacen, especialmente los fines de semana, pero no han alcanzado aún el deterioro que lleva a pedir los tratamientos».
Merche Estébanez asegura que se ha producido una importante bajada del número de toxicómanos de la heroína, pero, por contra, ha aumentado espectacularmente el de la cocaína. «No hay drogas buenas. El mismo cannabis se ha demostrado como un desencadenante de enfermedades psíquicas cuando se toma de forma habitual», dice la experta.
No se puede bajar la guardia con el hachís tampoco. Pacientes con tendencia a sufrir problemas de tipo psicológico ven cómo se deteriora su estado mental cuando el consumo del canuto es continuado.
En Osakidetza se alerta de otra tendencia. Desde 2003 se registra un menor número de personas adictas a la heroína y aumenta el de las que son adictas a la cocaína. «En cuanto a los adolescentes no se nota el consumo de drogas y de alcohol en las consultas pero sí en las Urgencias. Especialmente los fines de semana», señala Merche Estébanez.
Los servicios de la Sanidad Pública que desarrollan programas de atención a los drogodependientes son los médicos de atención primaria de los ambulatorios que derivan a los enfermos al Centro de Tratamiento de Toxicomanías, ubicado en la calle Elvira Zulueta. El Ayuntamiento tiene un plan de prevención dirigido a los jóvenes a través del Demsac y la Fundación Jeiki ofrece tres programas: Asgarri, para la prevención; Aukera, para el tratamiento ambulatorio; y el programa de acogida que tiene, asimismo, una comunidad terapéutica y un grupo de reinserción.