El cadáver del cooperante estadounidense Tom Fox, secuestrado en noviembre, fue hallado en Bagdad, donde ayer fueron asesinados un directivo de la televisión iraquí y su chófer. Fox, de 54 años, trabajaba para la organización no gubernamental estadounidense Christian Peacemaker Teams (CPT), cuando a finales de noviembre del año pasado fue secuestrado junto con dos canadienses y un británico.
Su cadáver -que tenía varios disparos en la espalda y señales de ataduras en las muñecas- fue descubierto por la Policía en un solar del barrio de Al-Mansur, en el oeste de Bagdad, el pasado jueves, según explicó un responsable del Ministerio iraquí del Interior. Un testigo arrojó más detalles sobre el hallazgo: el cuerpo de un hombre delgado con una chaqueta de deporte, dijo, fue encontrado dentro de una bolsa de plástico en un vertedero situado entre dos escuelas. Al ver el pelo y la piel claros de la víctima, la Policía avisó a las fuerzas estadounidenses, que acudieron al lugar y se hicieron cargo del cuerpo.
El martes, los otros tres secuestrados junto a Fox -los canadienses Harmeet Sooden, de 32 años, y James Loney, de 41 años, y el británico Norman Kember, de 74 años- aparecieron en un vídeo en el que no se veía al estadounidense. Los cuatro fueron capturados por las Brigadas de las Espadas del Derecho, un grupo desconocido hasta el momento.
Pero no son las únicas personas que están actualmente secuestradas en el país del Golfo. Unos 40 extranjeros están allí retenidos o en paradero desconocido, donde los raptos también afectan a cientos de iraquíes desde la proliferación de esta práctica, en abril de 2004.
Asesinados
Asimismo, el director de temas de ficción de la televisión oficial Al-Iraqiya y su chófer fueron asesinados ayer por desconocidos que dispararon contra su vehículo, cuando se trasladaba al trabajo. Amjat Hamed Hassan, de unos cincuenta años, y su conductor murieron en Amariyah, un barrio del oeste de Bagdad. Más de ochenta personas, entre periodistas y empleados de medios de comunicación, han perecido en Irak desde la invasión del país, en marzo de 2003.
Asimismo, en la capital iraquí y en Tikrit, fuerzas estadounidenses e iraquíes detuvieron a una veintena de personas, cuatro de ellos en una mezquita situada en el oeste de Bagdad, que los militares norteamericanos identificaron como un posible refugio de Al-Qaida.
Mientras, en el plano político, prosiguen las negociaciones para lograr formar un Gobierno de unidad nacional.