Las Fuerzas de Seguridad paquistaníes bombardearon, la noche del viernes, un supuesto refugio de miembros de Al-Qaida cerca de la frontera afgana y causaron la muerte de 32 rebeldes. El portavoz del Ejército, general Shaukat Sultan, detalló ayer que el ataque, en el que intervinieron helicópteros armados Cobra y fuerzas de tierra, tuvo lugar en la pequeña localidad de Khattay Killay y que todos los fallecidos eran rebeldes.
Las fuerzas de seguridad atacaron el enclave después de recibir informes que indicaban que dos de los más buscados dirigentes de Al-Qaida, los clérigos islámicos Maulvi Sadiq Noor y Maulvi Abdul Khaliq, se escondían junto a decenas de sus seguidores en esa localidad, situada a unos 10 kilómetros de Miranshah, capital de la conflictiva región del Norte de Waziristán. Syed Zaheerul Islam, representante de la administración local, dijo que el ataque se dirigió contra una vivienda situada cerca de una escuela religiosa.
«Había información de que los rebeldes se escondían allí y también recibimos informes sobre la presencia de un depósito de munición», desveló Islam. Asimismo, fuentes locales manifestaron que las fuerzas aéreas también dispararon contra un lugar cerca del cauce seco del río donde los rebeldes se habían situado.
Maulvi Sadiq Noor pertenece a Khattay Killay mientras que Maulvi Abdul Khaliq estaba a cargo de un centro religioso, en Miranshah. Precisamente, ésa localidad ha sido escenario últimamente de incidentes violentos que han causado más de cien muertos y miles de desplazados.