Las abundantes precipitaciones caídas en los últimos días en el norte de la península han incrementado de forma notable el agua embalsada en los pantanos alaveses. A las cuatro de la tarde de ayer, Ullíbarri-Gamboa y Urrúnaga se encontraban ya casi al 85% de su capacidad, según datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Ebro. Esa cifra reflejaba la media de los dos embalses. El más lleno era el de Ullíbarri-Gamboa, con el 88,19%, más de siete puntos por encima del de Urrúnaga, que se acercaba al 81%.
El fin de semana ha sido lluvioso y ha dejado 34 litros por metro cuadrado desde las siete de la tarde del viernes a las ocho de la mañana de ayer. Ello ha situado a los dos pantanos muy cerca del límite de seguridad. No obstante, el Ayuntamiento no se planteaba el sábado la posibilidad de reclamar a la Confederación que iniciase el desembalse. «Queda un margen del 10%. Además, la previsiones son optimistas ya que no se esperan precipitaciones en los próximos días», apuntó un portavoz municipal.
En cualquier caso, marzo está resultando muy húmedo. Desde que comenzó el mes, el embalse de Ullíbarri-Gamboa ha recogido 80,2 litros por metro cuadrado, de forma que ayer almacenaba ya 129,1 hectómetros cúbicos. Urrúnaga, que ha recibido en los últimos 12 días 76,4 litros por metro cuadrado, alcanzaba un volumen de 58,3 hectómetros cúbicos.