La asociación 'Sin Barreras' ha denunciado al Ayuntamiento de Vitoria por el incumplimiento de la Ley de Accesibilidad en el centro cívico El Pilar, inaugurado el pasado mes de enero. Las irregularidades se refieren tanto a los accesos como a la señalización interior a través de pictogramas y carteles y al diseño de escaleras, ascensores, servicios y mobiliario.
Concretamente, este colectivo que preside la ex concejala Marisol Bengoa recuerda al Ayuntamiento que las salidas de emergencia deben tener doble barra en las puertas y el centro denunciado sólo tiene una. Tampoco se cumple la ley en el acceso a la biblioteca, donde no se han colocado las bandas señalizadoras. «Es una situación de peligro para las personas con discapacidad visual e incluso para las personas que pueden despistarse y colisionar con las puertas de cristal», dice la asociación en su informe.
También es obligatorio dotar de pasamanos a las escaleras en ambas manos, pero no se han puesto en los rellanos. Los pictogramas que indican la situación de los ascensores o los pulsadores del camerín no están en altorrelieve y Braille. Tampoco se cumple la ley en el tipo de grifería de los servicios que debe ser ergonómica de tipo monomando y en el centro cívico es de mando giratorio «lo que impide la autonomía de las personas con movilidad reducida o problemas en los miembros superiores».
Papeleras con aristas
Tampoco se libra el mobiliario de las críticas de este colectivo. Las papeleras adosadas a las paredes, por ejemplo, tienen las aristas puntiagudas lo que supone un incumplimiento de la ley y un peligro para los niños que acuden al centro. Las mesas de la sala de estudio tienen esquinas en ángulo recto, no romas, y mostradores y ventanillas no tienen las medidas adecuadas.
En cuanto al sistema de señalización, la asociación Sin Barreras ha encontrado irregularidades en los pictogramas de 'silencio', en los baños , en las barras antipánico de las puertas de emergencia, en los indicadores de información general y horarios «porque no tienen altorrelieve ni sistema Braille», además de estar colocadas a una altura superior a la estipulada en la ley.
Las deficiencias no acaban aquí. Existen letreros despegados o mal colocados, con letra pequeña y rotulación Braille de mala calidad.