Los pueblos de Gamarra y Berrosteguieta mantienen su fuerte rechazo al Plan General del Ayuntamiento de Vitoria que apuesta por duplicar y hasta triplicar su número de viviendas. Las juntas administrativas de ambas localidades, muy próximas a la capital alavesa, han vuelto a pedir a los tribunales que paralicen el crecimiento previsto.
Berrosteguieta ya perdió en mayo del año pasado un primer contencioso contra el acuerdo de la Diputación alavesa que dio luz verde definitiva en 2003 a la construcción de 287 casas en la entidad, casi el doble de las actuales. La presidenta de la junta administrativa, María Paz Cuadrado, explicó que este segundo recurso se dirige contra el documento que desarrolla las nuevas urbanizaciones y que el Consistorio aprobó a finales de 2005.
Según Cuadrado, los planes municipales, «además de ser exagerados», contemplan ahora que las viviendas se edifiquen en área protegida, sobre «una parte del monte y la vega del río Batan». Para la alcaldesa pedánea, «el crecimiento de nuestro núcleo debería hacerse en dirección la ciudad». Critica, asimismo, el puente que será necesario construir para desviar la carretera que conduce a Treviño.
En Gamarra, el Gabinete Alonso pretende triplicar la dimensión del pueblo, pues autoriza añadir 276 casas a sus 73 actuales. Su junta administrativa ganó una sentencia en julio de 2005, pero sólo por un defecto de forma apreciado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. El órgano de ordenación territorial del Gobierno vasco que revisa en última instancia este tipo de planes de desarrollo subsanó el error en diciembre, lo que hizo que se reactivara el proyecto de Gamarra. Para el Ejecutivo autónomo, este pueblo tiene una «evidente vocación urbana» e incluso, en el futuro, cree que podría unirse Abetxuko.
Pérdida de identidad
La mayoría de los 250 vecinos de Gamarra acordaron la pasada semana plantear un nuevo contencioso, en este caso, dirigido contra el acuerdo de la comisión del Gobierno vasco. La presidenta de la junta administrativa, Teresa Soubies, aseguró que «el pueblo perderá su identidad por la amplia proporción de viviendas que se harán en bloques de varios pisos». El Ayuntamiento, subrayó, ha diseñado 276 en el mismo espacio en que en un principio sólo iban a ir 93.
Casi la mitad de las 1.670 nuevas casas de los pueblos previstas en el documento que marca el crecimiento de Vitoria hasta 2008 se concentrarán en ambas localidades, Miñano Mayor y Lasarte. Sin embargo, esta situación no provoca problemas en Miñano Mayor, donde ya se edifican parte de las 180 en altura previstas. Lasarte, por su parte, triplicará el número. Y ya se están construyendo parte de las 79 a precios de lujo que se añadirán a las 37 que tiene en la actualidad.
j.a.abasolo@diario-elcorreo.com