El Correo Digital
Martes, 14 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
LUIS LIZASOAIN PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN DE LA FACULTAD DE PEDAGOGÍA DE LA UPV
«Algunos padres dimiten de su tarea como responsables de la educación de sus hijos»
«Los problemas de convivencia entre menores son los de siempre, pero ahora se magnifican»
«Algunos padres dimiten de su tarea como responsables de la educación de sus hijos»
LUIS LIZASOAIN es profesor en la UPV. / NURIA GONZÁLEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Luis Lizasoain tiene una percepción muy reciente y real de lo que ocurre en los colegios vitorianos. Acaba de elaborar un estudio a petición del Ayuntamiento acerca de los programas formativos que el Consistorio oferta a los centros -itinerarios históricos por la ciudad, salidas a conciertos y teatro...- y ello le ha dado oportunidad de establecer comunicación con 56 colegios, 3.000 alumnos y 500 profesores. Destaca una percepción: «Los profesores están preocupados porque algunos padres han dimitido de su responsabilidad educativa».

-¿Qué papel cumple la oferta municipal de programas culturales para los centros educativos?

-En la mayoría de los centros cubren unas necesidades que no atienden otras instituciones, sobre todo en los recorridos histórico artísticos que se hacen con los chavales y en la expresión artística.

-La valoración para la comunidad educativa es positiva, como se ve en su estudio. ¿Qué es lo destacable?

-En primer lugar, que todos los programas tienen resultado positivo. Los estudiantes que participan en ellos atesoran más conocimientos y más destrezas, y se mejora también su actitud frente a la música, el teatro o el arte. Y además hemos detectado que los programas funcionan mejor allí donde son más necesarios, en los centros que tienen un nivel sociocultural más bajo.

-Se ha analizado el grado de conocimiento de los escolares acerca de su ciudad. ¿Qué nota sacan?

-Buena. Conocen la Vitoria medieval, neoclásica... Algunos llevan a sus padres el domingo a enseñarles la catedral, el Casco Viejo o aquello que han visto en el itinerario histórico que han hecho con el colegio, lo que es una grata sorpresa.

-Han estado en estrecho contacto con los colegios para este estudio. ¿A qué problemas se enfrentan?

-Sobre todo, destacan la inmigración. En muchos centros se vive como un problema, y en otros como un problema y una oportunidad, aunque son los menos. Necesitan ayuda y contenidos, más recursos y personal para ayudar a los extranjeros que desconocen la lengua o que presentan retraso académico al llegar a aquí.

-¿Viven de cerca esta ola de agresiones entre menores?

-Están preocupados, pero sobre todo por la dimensión pública que se da a estos casos. Los problemas son los de siempre, según los profesores, pero ahora son más visibles y tienen mayor repercusión. Y eso les preocupa porque todo se magnifica.

-¿Qué opinan de la implicación de los padres en la educación?

-Muchos profesores coinciden en que las familias a veces dimiten de su responsabilidad educativa y demandan a la escuela que sea el único agente educativo, lo que es imposible. En muchos casos los profesionales vinculan los problemas de convivencia que surgen a este tipo de déficit familiar.

-¿Por qué ocurre?

-Muchos estudios lo han abordado. La sociología del empleo ha cambiado y ya trabajan en su mayoría los dos cónyuges, lo que es lógico. Muchas veces hay menos tiempo para educar a los hijos. Pero hay que ser conscientes de que es una tarea que también se debe compartir, al igual que las domésticas.



Vocento