No hubo sorpresas. Las Juntas Generales de Álava siguieron ayer el guión escrito durante los últimos debates y dieron luz verde al presupuesto foral para 2006 elaborado por PP y PSE, que suma 1.898 millones de euros, el mayor de su historia. Descontadas las aportaciones al Gobierno vasco y el Cupo al Estado, el Gabinete Rabanera gestionará 408 millones.
Junto a las partidas más emblemáticas, como las dedicadas a la gratuidad de los libros de texto y a las polémicas ayudas sociales a los alaveses de rentas más bajas, destacan las cantidades previstas para una residencia en Salvatierra y otra en Vitoria, los regadíos de Noryeste, la reforma de la N-I entre Armiñón y Miranda, y el segundo tramo de la autopista Vitoria-Eibar, la mayor inversión en infraestructuras de los últimos años.
El plan financiero no sólo contempla una cifra récord, sino que es el primero que logra sacar adelante Rabanera en esta legislatura tras dos prórrogas consecutivas motivadas por la falta de apoyos a su proyecto.
Para la procuradora popular Laura Garrido la aprobación del documento económico pactado con los socialistas es «una buena noticia para Álava y todo un éxito, resultado de la política de mano abierta y tendida practicada por el diputado general», subrayó. Tras agradecer el apoyo de PSE y el grupo mixto y la abstención de EA, dirigió su batería de críticas contra el PNV, que junto a EB votó en contra del presupuesto. «Está descolocado y debe reflexionar», apuntó Garrido.
El líder de los socialistas alaveses y su portavoz en la Cámara alavesa, Txarli Prieto, destacó el papel jugado por el PSE en la negociación de las cuentas, que calificó «de todos y para todos, fruto de la negociación participativa desarrollada y que ha permitido contar con los colectivos sociales y las asociaciones».
A los votos favorables de PP y PSE se sumó el del juntero del grupo mixto, Ernesto Ladrón de Guevara, procedente de la extinta UA. Los procuradores de EA confirmaron lo anunciado días atrás y optaron por la abstención para visualizar, según su portavoz en el Legislativo alavés, Manuel Ibarrondo, su «apuesta por el entendimiento y la superación de los aislamientos partidistas». En este claro desmarque del PNV -partido con el que concurrió en coalición a las últimas elecciones forales, aunque ambas formaciones tienen grupos propios en las Juntas- ha logrado que las cuentas forales contemplen algunas de sus propuestas. Buena parte de las enmiendas aceptadas favorecen a municipios como Amurrio y Salvatierra, dirigidos desde hace años por alcaldes de su formación política.
Lejos de la realidad
Los junteros del Partido Nacionalista Vasco y Ezker Batua, en cambio, descalificaron el presupuesto y trataron de restar importancia a la aportación socialista en el documento económico aprobado ayer. «Las cuentas se parecen demasiado a las presentadas inicialmente por el PP y no responden en absoluto a las necesidades de los alaveses», vinieron a coincidir Álvaro Iturritxa y José Miguel Fernández, portavoces de PNV y EB, respectivamente.
«Estas cuentas están desconectadas de la realidad, no superarán el corto plazo y tiene un claro tufo a electoralismo», lanzó Iturritxa. «No hay medidas que ayuden a la distribución de la riqueza y no se ve por ningún lado la mano de los socialistas», aseguró el representante de EB en la Cámara alavesa.