Dirk Bauermann atendía a este periódico pasado el mediodía de ayer y horas después arrancaba la semana de trabajo con un choque de máxima importancia para su equipo. Obligado a un cambio de fechas por la falta de disponibilidad de su pabellón este fin de semana, el GHP Bamberg tuvo que jugarse ayer tarde el pase a la fase final de la Copa alemana en su cancha ante el Walter Tigers de Tübingen.
Finalmente, el conjunto de Bauermann se anotó una victoria y una inyección de moral de cara a su visita a Vitoria. Superó a su rival por un holgado 72-63, después de llevar la iniciativa en el marcador desde los primeros minutos del choque. De esta forma, el Bamberg se mantiene vivo en un torneo en el que ha depositado grandes esperanzas esta temporada, ya que la fase final copera se celebrará en próximas fechas en su propio pabellón, el Nuremberg Arena.
A pesar de que su potencial le relega a mero testigo de los acontecimientos en el Top 16 de la Euroliga, el siguiente rival del Baskonia se erige como un poder creciente en el baloncesto de su país, pese a representar a una ciudad pequeña frente a otros clubes de las grandes urbes, como el Alba Berlín o el Opel Skyliners. Ahora, el Bamberg ocupa la segunda plaza de la Bundesliga, con una victoria menos que el líder-Alba Berlín-, aunque con un choque pendiente por jugar.